"Es cerrar los ojos, transportarse y escuchar a Pink Floyd"

Para Ariel Moscatelli, tecladista y voz de la banda tributo a Roger Waters, David Gilmour, Syd Barret y compañía, esa es la sensación que el público más aprecia cuando los ve. "La gente respeta mucho el trabajo duro que hacemos para interpretar los temas lo más fielmente posible", asegura. Mañana, a las 21.30, se presentan en el Auditorio Belgrano.

Acertijo: hacen uso y abuso de la copia, pero ni las discográficas ni la AFIP los persiguen. ¿Quiénes son? Ummagumma, la banda tributo a Pink Floyd que desarrolla su existencia intentando generar espejismos que permitan al público creer que los británicos jamás se separaron y que aquello de que nunca tocaron suelo argento es puro cuento. Sin estridencias personales, lo de Ummagumma pasa por respetar al pie del acorde el legado de Roger Waters, David Gilmour, Syd Barret y compañía.

Con chancho rosa volador, láser y estreno de sonido 5.1, este grupo que se formó en 1998, y que debe su nombre al álbum doble que Foyd sacó en 1969, se presenta mañana a las 21.30 en el Auditorio Belgrano. Antes, Ariel Moscatelli, tecladista y voz de la banda, habló con Ciudad.com y presentó la credencial de sensaciones previas. Y más.

-¿Cómo vivieron el regreso de Roger Waters a la Argentina en marzo? ¿Fueron al recital?
Si por suerte estuvimos. La verdad que estuvo buenísimo. Uno no puede abstraerse que está viendo a una parte muy importante de Pink Floyd. Es una emoción muy grande.

-¿Se fijan en cómo toca los temas o si los hace distinto a lo que hacía Floyd?
A veces sí. Al estar haciendo un tributo, uno está muy pendiente de todos los detalles que están en el tema. Nosotros escuchamos cada sonido de fondo, cada nota. Escuchamos las versiones que hagan Waters o Gilmour y siempre rescatamos algo nuevo o una vuelta de tuerca que se pueda aplicar. Estamos muy metidos en eso y, más allá de escucharlo como espectadores fanáticos de Pink Floyd, también estamos en los detalles mínimos que hacen al músico.

-¿Lo pudieron ver personalmente como en el 2002?
Esta vez también lo fuimos a ver al hotel. Le pudimos dejar material, sacar fotos, firmar autógrafos. También pudimos hablar con John Carrying que fue tecladista de Pink Floyd y ahora también es tecladista cuando Waters y Gilmour son solistas. Estuvimos 40 minutos con él. Le dimos unos DVD y una remera del grupo. Nos dijo que era muy bueno lo que hacíamos, así que más que satisfechos.

-¿Ser parte de una banda tributo como esta es jugar profesionalmente a ser Roger Waters, Sid Barret, etc?
Nuestra idea es transmitir la música de ellos sin que nos importe que alguno de nosotros se parezca físicamente, o por cómo se mueve en el escenario, a alguno de ellos. Somos un instrumento para transmitir esa música. No nos ponemos en el papel de querer parecernos. En los shows tenemos un perfil muy bajo, al igual que lo tenían los mismos miembros de Pink Floyd.

-¿Qué creen que es lo más compra en ustedes el público?
Creo que la gente respeta mucho el trabajo duro que hacemos para interpretar los temas lo más fielmente posible. Laburamos mucho el sonido y la puesta en escena tratamos siempre, en la medida de lo posible, de montarla lo más acercado a lo que era un show de Pink Floyd. Y el público aprecia mucho eso: el tratar de sentarse en una butaca, cerrar los ojos y, en cierta manera, transportarse y estar escuchando a Pink Floyd. Ese es el juego que mucha gente puede llegar a hacer.

-Pasemos a lo que se viene mañana en Belgrano. ¿Cómo se preparan para el show?
Estamos trabajando muy duro en cuanto al sonido 5.1, que es uno de los atractivos que va a tener este show. Así que estamos con mucha pila, renovando el repertorio, tocando temas que hace mucho no hacemos o con temas nuevos que no hicimos. Estamos con muchas ganas de subirnos al escenario.

-En el mundo de los grupos tributos, ¿hay contactos entre las bandas?
Sí, yo soy amigo de la gente de Electric Co Cook que es una banda de tributo a U2. También hemos tocado con Dios Salve a la Reina (Queen). Todas estas bandas, hemos crecido juntas estos años, hemos tocado en los mismos teatros. Entre todos nos conocemos.