Re heavy, re tolerante

Una asociación de metaleros busca despejar la escena internacional de skinheads, nazis y cualquier tipo de manifestación racista que -dicen- nunca se relacionan con la música. Marcelo Corvata Corvalán opina: "En la escena heavy metal todo se ha tranquilizado y ha crecido sanamente". Multiculturalismo sí, esvásticas abstenerse.

"Creemos que todos los seres humanos nacen iguales; que el multiculturalismo no es antinatural ni peligroso; que la escena del metal no está abierta a esa idea de que algunas personas son inferiores por su raza o su cultura. No permitiremos que el heavy metal se tranforme en un foro de sus opiniones racistas", declaran, firman y ejercitan casi 600 bandas, medios y fans del género que están cansados de "los infiltrados" que usan cruces esvásticas, andan rapados como skinheads y dicen escuchar metal. La asociación libre se llama Metalheads Against Racism y nació en Francia de la mano de un joven negro que se declara re heavy.

Con miembros de todo los rincones del mundo, el metal que no tolera el racismo tiene entre tiene entre sus filas a un blogger que explora, entre otros temas, el metal cruzado con la kábala; una radio en last·fm donde promueven a las bandas; y sobre todo se expanden a través de los banners que cada uno de los suscriptos a la causa ubican en sus sites personales. Todo bien con las buenas causas pero no admiten a las bandas que ingresan en la lista sólo para conseguir difusión.

Difusión, en realidad, es lo que los intolerantes tratan de evitar. Por eso es difícil encontrar manifestaciones abiertas, aunque aparecen: el líder de la banda de black metal Inner Circle, Varg Vikernes, terminó sus días en la cárcel; el tema circula y se discute en foros ; y durante 2005 en Alemania un festival completo estuvo dedicado a vencer el racismo. Metaleros del mundo... uníos.