Y ahora qué pasa

Los Violadores, la primera banda argentina del género sigue vigente después de 26 de idas y vueltas. El año pasado grabaron un nuevo disco con la misma actitud, y el sábado tocan en Roxy Club. Reflexivo, para Pil el legado es un género musical, no le molesta que el punk esté a la moda y confiesa: "uno está más cerca de retirarse que de empezar".

"Tenemos 50 años de rock para escuchar", dice y firma Pil. Sí, el de Los Violadores. El cantante de la que fue la primera banda del punk no sólo en la Argentina sino en toda Latinoamérica admite, acto seguido, que escucha "música de todo el mundo", y enumera: "árabe, celta, soundtracks". Mientras su vida se reparte entre la Argentina y Perú, donde nació y trabaja su mujer (productora de eventos), él piensa, hace shows con su banda de todos los tiempos y también lee, ve cine: está súper informado. Le encanta el cine y hablar un rato con él se convierte en una clase: sabe todo y opina que Cartas de Iwo Jima de Clint Eastwood debería haber ganado el Oscar, que La vida de los otros se vende "acá a dos cuadras, en un quiosco en la calle, a diez pesos".

La calma que transmite parece desmentir al joven que fue: un punk con actitud contestataria. Para él, sin embargo, no hay contradicciones. "Ser punk no es ser irrespetuoso". Cuenta que antes de los shows, en los camarines, prefiere que no haya gente, toman agua, tratan de concentrarse, hasta hace "una arenga con la banda" pero nada más lejano al vestuario en la previa de un partido: "eso del fútbol no me interesa", dice. Lo que sí le interesa es el presente. Siguen presentando Bajo un sol feliz, el disco lanzado a los 25 años de la banda. "Uno está más cerca del retiro que de empezar", agrega. Aunque no tiene prisa en ver qué hará después. No future.