Pastillas para no dormir

A las Pastillas del Abuelo les llegó su momento de popularidad. Las entradas para sus shows vuelan, están haciendo giras por distintos puntos del país, y este fin de semana se presentan en el Teatro de Flores con todas las localidades vendidas. Están viviendo el sueño de cualquier banda y ellos no se quieren despertar.

Sin dudas que los chicos de Las Pastillas del Abuelo están disfrutando el buen momento por el que pasa la banda. Es que cualquiera sueña con presentarse ante miles de personas, poder salir de gira para tocar en varios puntos del país, agotar las entradas de sus recitales, y que tantos años de trabajo y múltiples ensayos comiencen a dar sus frutos.
Son como un equipo que recién asciende a Primera y en sus primeros partidos demuestra que está a la altura de las circunstancias. No se achica, va al frente, y tampoco se conforma. Con entradas agotadas, Las Pastillas del Abuelo se presentarán el sábado y el domingo en el Teatro de Flores y ante la gran demanda y la cantidad de personas que se quedaron afuera, ya confirmaron una nueva función el próximo viernes 4 de mayo, en el mismo escenario.

No están encasillados en un solo estilo, los chicos de las Pastillas mezclan Reggae, Candombe, Chacarera, Jazz, Country y eso hace que el público, con un gran aporte femenino, sea de lo más variado. Santiago Bogisich, bajista del grupo, explica este fenómeno: "En los recitales de Las Pastillas podés ver de todo, desde pibes de distintos clubes, un "rasta", hasta un chabón en traje. Así como fusionamos la música, el público se fusiona y hay tolerancia. Además, hay un ida y vuelta entre la banda y los que la siguen. Ellos disfrutan de lo que hacemos y nosotros disfrutamos de la emoción de ellos".

Para estas próximas fechas, prometen una buena puesta en escena, con músicos invitados y la presencia de la murga de Alejandro Balbis. La banda de Caballito llegó recién de una gira por el sur del país. "Fue la primera vez que nos presentábamos en esos lugares y nos sorprendimos por la cantidad de gente que hubo. El fenómeno de Internet tiene mucho que ver, es parte del boca a boca. En Neuquén explotó un boliche y el cierre en Bariloche también fue muy bueno. No es que llegábamos para presentar nuestro trabajo, nos estaban esperando", cuenta Santiago.

Sin dudas que pasar a ser conocidos, tener seguidores y sonar en las radios es algo novedoso para los músicos que ya dejaron de ser simplemente un grafitti pintado en una pared. "Yo hasta encontré a un primo tocando en Las Pastillas. No lo veía hace 10 años y ya le había perdido el rastro. Me vio en la página de Internet y me mandó un mail. Las Pastillas me unió con mi primo", dice en tono de broma Bogisich .

"Somos una banda que todavía está buscando un camino, hay muchos temas por grabar, sólo tenemos dos discos. Hasta ahora pudimos reflejar lo que hacemos, pero falta mucho camino por recorrer. Un montón de cosas se dieron de golpe, pero por suerte pudimos afrontar eso y seguir para adelante".

Por ahora, todo es nuevo. "Una vez vimos una remera que ni sabíamos que existía. Tenía el nombre del primer disco adelante (Por colectora), y atrás tenía una foto con la cara de los siete. Es raro de un día para el otro ir topándote con esas cosas. Hasta ví un reloj de Las Pastillas del Abuelo", explica Santiago sin salir de su asombro. Están dando los primeros pasos dentro de la música nacional, y empezaron con el pie derecho.