"Ahora sé de bujías y de cilindradas"

La modelo, que debutó en televisión como conductora de El Garage, charló con Ciudad.com de su nueva faceta fierrera. Además contó que está por cerrar con una discográfica para editar su primer CD, del que adelantó: "Lo que más me gusta es el jazz y el blues, pero seguro que el día que tenga que grabar un disco, lo voy a hacer mucho más comercial". También habló de cómo se prepara para Bailando por un sueño.
"Sos un camión", "con esas curvas me hago fanático del TC", "tengo un taller mecánico y el cambio de aceite te lo hago gratis". Mientras íbamos a su encuentro pensábamos ¿cuál de estos piropos u otros más nuevos que el gremio de Hugo Moyano suele instalar en la Universidad de la Calle habrá escuchado la última semana? Sin embargo, cuando Rocío Guirao Díaz (22), de ella se trata, llega al estudio, donde la peinarán y maquillarán antes de llevarla a una producción fotográfica, asegura entre risas que, por ahora, los viene gambeteando. "Vengo zafando, vengo zafando...", dice. Es que la modelo debutó en televisión como conductora de El Garage (domingos a las 14), el programa fierrero de Canal 13 por el que ya pasaron, entre otras, Carolina Prat, Ursula Vargues, Gisella Van Lacke y que se convirtió casi en una especie de divisiones inferiores de la pantalla chica para varios productos made in pasarela.

Son las 9.40 de un jueves de lluvia furiosa y en el estudio de Belgrano la pregunta fetiche es ¿dónde está Rocío? "A las 10 hay que estar en Luján", se queja uno, aunque al toque lo calman con un "no te preocupes que al final lo hacemos en un bar antiguo cerca del Shopping Devoto". A los cinco minutos, la rubia del verano 2004 que llegó a coquetear con Nicolás Cabré sube las escaleras y en segundos ya la están peinando contra reloj. Le ofrecen café y acepta: sus ojos claros son ojitos y hay que levantarlos. Se sienta y firma tres copias donde autoriza a la empresa a utilizar las fotos que le tomen. Nos pregunta si queremos empezar después de que el secador de pelo termine de jugar el papel de banda de sonido de la oficina, pero el tiempo apremia y, además, confiamos en las virtudes del grabador.

¿Cuándo te llegó la propuesta para hacer El Garage?
En diciembre. La productora estaba viendo que chica ponían porque nunca habían puesto a una rubia. Pero se decidieron y cortaron con la racha. Empezamos a grabar el 1º de febrero.

¿Eras fierrera o no te quedó otra ahora que empezar a serlo?
Los autos me gustaron siempre, aunque ni ahí con toda la información que tengo ahora. Porque de hacer el programa aprendí de bujías y de cilindrada. Se me abrió el abanico que ya tenía.

Generalmente, las modelos que empiezan a conducir algún programa lo hacen en uno de deportes. Le pasó a Ursula Vargues también con El Garage, a Cecilia Bonelli en Fox. ¿Por qué creés que pasa eso?
Creo que no pasa por las modelos, sino por las productoras que prefieren asociar algo del rubro masculino con la imagen femenina. El pibe que está viendo la tele, tiene el hoby, lo que le gusta, en este caso los autos, comentado por una mujer y esa es la combinación que buscan.

Pasemos a la música. ¿Seguís estudiando y escribiendo tus propias letras?
Estudiando canto no, pero sí escribiendo un montón. Intento perfeccionarme desde mi propia experiencia. No tengo tiempo ahora de estudiar con producciones, el programa, los ensayos de Bailando... El tema de componer es que no me veo cantando algo que sea de otro. Cuando uno canta expresa mucho, que le puede llegar al otro o no, pero si estás cantando algo de otro, que no sentiste, eso me parece irreal.

Por lo pronto ya tocaste en Obras...
(Risas) Sí, esa vez me llevó la gente de Fénix cuando despedían a la Selección de Básquet y querían que yo cante. Les dije "pero, miren que no canto profesionalmente, me animo a cantar que es diferente". Me insistieron para que fuera y salió buenísimo, el estadio estaba lleno. Obvio que antes de salir se te frunce todo igual... Pero tenía tantas ganas de hacerlo que, en ese momento, no medí.

Después de eso, te lanzaste como cantante el día de tu cumpleaños. ¿Fue una forma también de que al que no le gustara no te lo dijera porque era un día especial?
Obvio, ja. En realidad hacía mucho que no festejaba mi cumpleaños a lo grande. Entonces pensé en hacer una gran fiesta y aproveché, como tengo una banda que toca conmigo, que lo hice en el Faena que tiene un escenario. Aparte, en mi cumpleaños, me iban a aplaudir. No les quedaba otra.

Pero, ¿sigue siendo un proyecto con ganas de realizarlo de manera profesional?
Sí, de hecho la semana que viene tengo reuniones con discográficas porque mi manager todavía no sabe para qué lado ir, si para Pop Art o Fénix. El proyecto está, lo voy a ir haciendo con más lentitud porque tengo otras responsabilidades ahora. Pero lo voy a terminar haciendo seguro.

¿Género?
Lo que más me gusta es Jazz y Blues, pero seguramente el día que tenga que grabar un disco, lo voy a hacer mucho más comercial.
El peinado va queriendo y el maquillaje lo dejan para cuando lleguen al bar. "¿Te parece? Mejor te paso unas de prensa que ahí estoy divina", suelta Rocío, cuando, antes de hacerle la última pregunta, le insistimos para hacer una foto a la que finalmente accede.

¿Estás preparada para el escándalo en Bailando?
No le doy ni bola a eso. Quiero aprender a bailar y, de esta manera, tengo un profesor todos los días que me enseña todos los ritmos. Me lo tomo muy tranquila. Voy a estar en pantalla en un programa que tiene 30 puntos de rating y, eso, también sirve.








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