Las fotos de Agustina Kämpfer embarazada: "No me molesta que me digan 'madre soltera por elección' porque la mayor parte del tiempo tendré una maternidad solitaria" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Las fotos de Agustina Kämpfer embarazada: "No me molesta que me digan 'madre soltera por elección' porque la mayor parte del tiempo tendré una maternidad solitaria"

La periodista habló de su relación con Agustín Badaracco, su mejor amigo y futuro padre del varón en camino, en una nota con la revista Caras.

Agustina Kämpfer quiere tener un parto natural para su varoncito. Foto: revista Caras.

El rumor de que Agustina Kämpfer (36) estaba embarazada tuvo la confirmación de parte de Ciudad.com a principios de marzo, revelando que el padre de la criatura era Agustín Badaracco (37), un chef argentino radicado en México y amigo de la adolescencia de la periodista. Pasado un tiempo prudencial, la panelista de Cortá por Lozano admitió estar en la dulce espera y luego reveló que espera un varón.

Ya con trece semanas de gestación, Kämpfer se siente plena para hablar de su creciente pancita. En una entrevista con la revista Caras, que incluyó una tierna producción de fotos, Agustina se mostró súper relajada: "Me doy todos los gustos. Ni siquiera termino de comer algo y ya estoy pensando en el próximo antojo. ¡Por ahora la genética me ayuda! Ser madre era lo que más deseaba en la vida. Me emociono por todo; lo que nos está pasando es lo más hermoso".

"No necesito que ‘Agus’ sea el hombre que espero ni yo la mujer que él desea, sólo nos exigimos ser los mejores papás del mundo".

Además, se refirió a su particular relación con su mejor amigo y futuro papá: "Hay casi 20 años de amistad… Fuimos noviecitos de chicos, pero lo considero más mi amigo porque fue algo fugaz e inocente. Nos queremos mucho. Tuvimos parejas y siempre nos aconsejábamos. El reencuentro fue a fines de enero, cuando volví de la India y él vino a visitar a su familia. Fue algo mágico e inesperado, hablamos con madurez sobre el deseo de ser padres pero sin creer que iba a suceder tan rápido. Tenía que ser así. Estamos muy felices, la distancia no se siente, me acompaña en todo momento". Entonces, justificó la distancia de Badaracco: "No necesito que Agus sea el hombre que espero ni yo la mujer que él desea, sólo nos exigimos ser los mejores papás del mundo. Los niños son felices cuando sus padres son felices más allá del vínculo que los una".

"A Agustín lo imagino como un padre mucho más ansioso. Como todo hombre, piensa más en proveer, en que al bebé y a mí no nos falte nada. Somos muy diferentes. Si bien también tengo mis precauciones, dejo que la vida me sorprenda. Últimamente me manda mails de padres conscientes con un choclo de información que me satura la casilla de correo. En algún punto, quiere compensar la distancia, aunque yo no la sienta", agregó la expareja de Jorge Rial.

"Todos conocían mi inmenso deseo de ser madre desde que el año pasado congelé óvulos, que al final no utilicé porque el bebé llegó de forma natural".

En cuanto a la sorpresiva forma de convertirse en madre, Kämpfer explicó: "Todos conocían mi inmenso deseo de ser madre desde que el año pasado congelé óvulos, que al final no utilicé porque el bebé llegó de forma natural. Mis afectos ven mi felicidad y no me preguntan nada. Siempre hago todo a mi manera, no me presiono para hacer las cosas por el carril de lo convencional. Si se da con marido, genial, y sino, también". Es más, la periodista afirmó: "No me molesta que me digan ‘madre soltera por elección’, porque es real que la mayor parte del tiempo tendré una maternidad solitaria. Si bien Agustín estará unos meses acá cuando nazca, él tiene su vida en México y allí se quedará. Eso no significa que el bebé no tenga a su papá, ambos viajaremos".

"Todo el tiempo imagino la cara de mi hijo, la veo como una bolita de cachetes colorados sonriendo. Lo que más espero es que sonría y que con su mano me agarre y no me suelte más".

Al final, Agustina Kämpfer reflexionó respecto del cambio trascendental que se aproxima en su vida: "De alguna manera, un poco me voy despidiendo de un estilo de vida y preparando para otro. Mi nuevo ciclo se materializará definitivamente cuando toque por primera vez a mi bebé. Todo el tiempo imagino la cara de mi hijo, la veo como una bolita de cachetes colorados sonriendo. Lo que más espero es que sonría y que con su mano me agarre y no me suelte más".

Fotos: revista Caras

TE PUEDE INTERESAR