Florencia Peña y la crianza de su hijo Juan: "Cuento que va al colegio con mis carteras y mis collares no para exponerlo, sino para hacer honor a su elección de libertad" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Florencia Peña y la crianza de su hijo Juan: "Cuento que va al colegio con mis carteras y mis collares no para exponerlo, sino para hacer honor a su elección de libertad"

La actriz contó en Gente cómo apoya la decisión de su hijo de mostrarse cómo es, lejos de prejuicios sociales. Y habló al respecto en Infama.

En una época donde los viejos preceptos sexuales están en caída libre, aunque existan ciertas resistencias, la sociedad continúa avanzando. Con su honestidad característica, Florencia Peña (42) contó en varias entrevistas que su hijo Juan (8) ama el color rosa, las muñecas y las princesas de Disney, y que el apoyo sobre sus gustos y sobre lo que quiere ser fue desde el principio y de parte de ella, como de su padre Mariano Otero, total.

"Si cuento que va al colegio con mis collares y mis clutchs como cartucheras no es para exponerlo, sino para hacer honor a su lección de libertad. El rosa no es sólo para nenas, y las muñecas pueden reemplazar al fútbol".

La actriz es tapa de la revista Gente y allí, embarazada de Felipe, su tercer hijo, contó cómo Juan la desafía a replantearse nociones, como qué es patrimonio del universo femenino y qué del masculino: “Él vibra diferente. Es mi Yoda. El maestro que demolió uno a uno los edictos que quedaban de las monjas alemanas con las que me eduqué”, aseguró Florencia. “Si cuento que va al colegio con mis carteras, mis collares y mis clutchs como cartucheras no es para exponerlo, sino para hacer honor a su lección de libertad. El rosa no es sólo para nenas, y las muñecas pueden reemplazar al fútbol”, contó.

“Nunca obligo a mis hijos a hacer o deshacer: me ocupo de saber de qué tienen ganas. A Juan, que es un gran provocador, le explico que debe ser lo que elija, que yo lo banco, pero que no todo el mundo estará capacitado para entenderlo. Y que detrás de una provocación puede venir algo que angustie. En algún punto, creo que disfruta de entrar al aula y quebrar cerebros. Con el mío sabe que no podrá. Ya no digo ‘¡¿qué te pusiste?!’, sino ‘¿che, a vos te parece?’. Me preocuparía si sus maestros me dijesen que no encaja en el grupo... Pero es querido, y sé que tiene que ver con su valentía”, detalla, con su humor característico.

"No puedo coartarle la posibilidad de que sea quien quiere ser porque el problema que le estaría generando sería uno mayor con él mismo. Lo que tengo que acompañar y ayudarlo a que él pueda ser quien es".

También Flor contó que su crecimiento lo está acompañando con todo el amor del mundo y con terapia para su hijo, para resolver aquello que no puede responder: “Tenemos un acuerdo. Cuando tiene ganas, me avisa. Por ahí, cada tanto dice: ‘¿Má, vamos a lo de Gaby (su psicóloga) que quiero charlar algunas cositas?’. Juan nunca sufrirá, porque tiene el don de ir para adelante como trompada”, se sinceró.

Mientras que en Infama, la actriz amplió sus declaraciones: "No puedo coartarle la posibilidad de que sea quien quiere ser, porque el problema que le estaría generando es un problema mayor con él mismo. Lo que tengo que hacer es acompañarlo y ayudarlo a que él pueda ser quien es sin mostrarlo todo el tiempo".

“Él es un pibe súper libre, tiene la cabeza enorme y como él se iba con ciertas cosas a la escuela que a los otros chicos le generaba curiosidad o le devolvían algo que no le gustaba, yo le expliqué que puede hacer lo que quiera siempre y cuando no se exponga tanto".

Incluso Florencia fue más allá y contó cómo charló con su hijo la angustia por no sentirse comprendido por algunos compañeros de colegio. “Él es un pibe súper libre, tiene la cabeza enorme y como él se iba con ciertas cosas a la escuela que a los otros chicos le generaba curiosidad o le devolvían algo que no le gustaba, yo le expliqué que puede hacer lo que quiera siempre y cuando no se exponga tanto”, compartió. “Sigue siendo quien es, le gusta el rosa y un montón de cosas que serían para nena y no para varón. Para mí eso ya es obsoleto, que el rosa sea solo de nena y el celeste de varón. Estamos tratando de encontrar un equilibrio y de hecho, lo encontró porque su maestra ayer me decía que está más calmo en eso de mostrar. Creo que es un punto complejo con los niños”.

“Yo le explico que lo voy a bancar, como su papá, en lo que elija ser y como él quiera ser. Que cuente con eso”, finalizó Flor Peña.

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