Diego Pérez y sus increíbles confesiones íntimas para mantener la pasión | Ciudad.com

¿TE LO IMAGINÁS?

Diego Pérez y sus increíbles confesiones íntimas para mantener la pasión

El actor reveló una serie de "tips" y una imperdible anécdota junto a Mariela, su mujer, para continuar apasionados luego de 12 años juntos.

Con la excusa de promover su nueva obra teatral, ¿Por qué será que la queremos tanto?, que protagoniza junto a Alejandro "Huevo" Müller, Diego Pérez le contó a la revista Pronto algunas imperdibles intimidades sobre la relación con su mujer.

"Los primeros seis meses de convivencia todo es divino. Menos en la cama, hacés el amor en todos lados. Pasado ese tiempo, empezás a hacer siempre lo mismo".

El actor está casado desde hace 11 con Mariela (estuvieron un año antes de novios), con quien tiene dos hijos: Nicolás (6) y Sofía (8). Para mantener la pasión durante la convivencia, la rutina familiar y la vida diaria, Diego revela: "Ya tuve una convivencia anterior y los primeros seis meses todo es divino. Lo hacés en el living, en la mesa, en la cocina. Menos en la cama, hacés el amor en todos lados. Pero pasado ese tiempo, todas se emparejan y empiezan a hacer lo mismo".

Y va por más: "Dejan la lencería erótica y los portaligas de lado y se acuestan a dormir con dos pares de medias, pijama, jogging, buzo, bata y tres frazadas. ¡Terminás acostándote con una mamushka! Pero nosotros las deseamos igual. Mi mujer se queja y yo le digo: '¿No estás contenta de que todos los días tenga ganas?'".

"La mayoría de las veces me quedo con las ganas. Pero mi mujer propuso que empezáramos a ir a los hoteles alojamiento"

Diego Pérez, además, reconoce: "La mayoría de las veces me quedo con las ganas. Pero ella fue la que propuso que empezáramos a ir a un hotel alojamiento de vez en cuando. Cuando éramos novios, no necesitábamos hacerlo porque yo tenía mi departamento y ella venía a casa. Pero de casados, después de que nació nuestra hija, empezamos a frecuentar los telos".

Sin ponerse colorado el actor, amplía: "A esta altura, para nosotros ir al telo es un plan como ir a comer o ir al cine". Y cuenta una increíble anécdota: "Te digo más: cuando fue el final de Vidas Robadas, nos fuimos a verlo a un telo que tenía pantalla gigante, para que los chicos no nos molestaran. Vimos el capítulo, cenamos y la pasamos genial. Ni me acuerdo si lo hicimos ese día... me parece que no".

¡Chan!

Votá

18 votos
13 votos
La publicación de comentarios está sujeta a moderación para cuidar el respeto entre los usuarios y las normas de privacidad. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Comentarios(1)