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El morboso doble tatuaje de Federico Bal por una ex novia

El hijo de Carmen Barbieri encontró en este arte el modo de expresarle su amor a una pareja, pero cuando se separaron eligió una insólita forma de dejarlo grabado en su piel. ¡Enterate!

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Por Nadia_Barreiro

A través de un tatuaje, Federico Bal le expresó a una novia todo el amor que le tenía, dibujándose el bello rostro de ella en una de sus piernas. Tarea que se encargó de hacerle su propia pareja, ya que es tatuadora. Pero, como suele suceder, la relación no duró para siempre y él tuvo que revertir el recuerdo de ese retrato.

Fede Bal se tatuó la cara de una novia en una pierna. Y cuando se separaron, se la tatuó en la otra... ¡pero como muerta! Sí, en forma de calavera. Tenebroso.

Entonces, el participante de Soñando 2012 no transformó ese dibujo en otra cosa, ni lo tachó, ni intentó borrarlo. Lo que hizo Federico fue dejar ese tatuaje en esa pierna y hacerse otro tatuaje de ella en la otra pierna, en donde aparece de la peor forma... ¡Muerta!

Sí, el ex amor está renovado en su cuerpo, pero en versión calavera. “En esta gamba tengo la cara de una ex novia, que ella misma me tatuó. Después fui y me la hice del otro lado, pero muerta. Tengo en la otra gamba la misma, pero como si fuera calavera ¿entendés? Pero bien igual, una divina", contó con naturalidad en una entrevista con el Eltrecetv.com.ar.

Luego Bal mostró el tatuaje en Animales Sueltos (ver video) y explicó que era una Catrina, un popular personaje mexicano que simboliza la calavera de una mujer (en la foto se puede ver un ejemplo). Es que cada 1º de Noviembre, en ese país se realiza una gran celebración por el Día de los Muertos. En ese ritual, el adorno principal son las calaveras de azúcar, objeto del que surgió este tipo de particular tatuaje para recordar a los seres queridos fallecidos. El tema es que la ex novia de Federico no murió... aunque sí la relación.

De ese modo, en sus piernas quedaron en serie los dibujos, que se pueden leer como un símbolo del antes y del después de la historia de amor que no prosperó. ¡Menos mal que era "una divina"!