Guido Kaczka: "Con Cris Morena se arregló todo, le estoy muy agradecido" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Guido Kaczka: "Con Cris Morena se arregló todo, le estoy muy agradecido"

Antes de su debut con Bariló, a todo o nada por El Trece, el conductor habló con Ciudad.com del nuevo ciclo, el conflicto de Niní con Floricienta, su separación de Flor Bertotti y más.

Guido Kaczka y su debut en El Trece con Bariló, a todo o nada. (Foto: Prensa El Trece).

Horas antes de su debut en El Trece con Bariló, a todo o nada, Guido Kaczka hizo una pausa en los ensayos y concedió una entrevista a Ciudad.com. El conductor, con la misma tranquilidad y simpatía que refleja desde la pantalla, habló del debut, del cambio de canal, de la competencia, el rating, de su relación con Cris Morena, Tomás y Gustavo Yankelevich. Además, se refirió a la exposición que tuvo por su separación de Florencia Bertotti, y cómo es su relación con la madre de su hijo, Romeo (2).

-¿Cómo vivís el debut de Bariló?

-Bien, muy ansiosos con los miedos de siempre de estrenar. Son esos miedos raros, como que tenés miedo y a la vez tenés ganas de hacerlo. Pero también hay una cuota grande de confianza, porque venimos trabajando desde hace rato con el canal y el equipo de producción, con el que también laburamos desde hace años en Telefe.

-¿Cómo fue el cambio de canal?

-Modifica el cambio, pero la verdad no me impacta como si entrara a un lugar nuevo, porque El Trece es muy conocido para mí: fue donde arranqué y donde laburé por muchísimos años. Me hace sentir que vuelvo, conozco a la gente. Lo que sí modifica es el programa diario, que es un desafío. No sólo te preparás para el programa de hoy sino que ya te estás preparando para el programa de mañana y el de pasado.

"El Trece es muy conocido para mí: fue donde arranqué y donde laburé por muchísimos años. Me hace sentir que vuelvo".

-¿Estás pendiente del rating, del minuto a minuto?

-No, del minuto a minuto no. Como venía haciendo un programa semanal, no lo sabía. Más allá de saberlo o no, uno siente cuando la cosa va bien o no. En cuanto a la planilla de rating, veo todo, me interesa, estoy pendiente. Veo todo hasta el límite que no me venga en contra y me haga perder de foco lo que tiene que ver con mi trabajo. Los números vienen y no los podés modificar; recontra interesa y te pone contento cuando anda bien.

-¿El cambio de nombre de El último pasajero con qué tuvo que ver?

-Se fue charlando, porque en un momento existía la posibilidad de hacer El último pasajero. Nosotros queríamos hacer un programa diario y apareció la posibilidad en El Trece, y se empezó a hablar con Telefe de esto. Entonces se hizo el pase, charlando surgió lo del cambio de título. No tiene que ver con que alguien se está escapando de un juicio o algo así. Sí fue acordado, se fue hablado en qué condiciones se hacía. El programa es de la productora Endemol. Lo mejor es que los pases sean en los mejores término posibles, pero siempre son pases, es la competencia.

"Hay actores que devenimos a la conducción y hay grandes conductores, como Marcelo (Tinelli), que devienen en actor. Hoy hay mucho de juego en la conducción".

-Vos empezaste como actor y lo dejaste un poco relegado por la conducción. ¿Te gustaría volver a actuar?

-Sí, me gustaría. Me siento actor, pero eso de dejarlo relegado es en parte, porque hay actores que devenimos a la conducción y a veces hay grandes conductores, como Marcelo (Tinelli), que devienen en actor. Hay mucho de juego en la conducción que se hacen los programas de hoy. Yo sigo laburando como actor.

-Probaste también como productor con Niní, pero tuviste un conflicto porque dijeron que era una copia de Floricienta. ¿Volverías a intentar producir o preferís no meterte en eso?

-¿En producir ficción? Sí, me encantaría. Cuando los proyectos son grandes como Niní, y arrastra mucha gente y mucho esfuerzo, por lo general los problemas también vienen grandes. En el balance, aprendí un montón de cosas. Cometimos errores y aciertos, otros también habrán cometido errores y aciertos. Cuando te gusta este trabajo, viene con todo eso.

-¿Cómo quedó tu relación con Tomás Yankelevich, hijo de Cris Morena y actual director de Programación de Telefe, después de todo eso?

-Me parece que eso se saldó porque hubo acuerdo. Y con la efervescencia que había tenido todo el asunto, lo mejor era acordar. Hicimos lo que se tenía que hacer en términos de laburo. En términos afectivos, Gustavo Yankelevich fue muy importante y me ayudó tanto en la carrera que le estoy tan agradecido, y a Cris Morena también, muy agradecido. La sensación mía hacia ellos es de mucho agradecimiento y de cariño, porque en lo personal y afectivamente estuve siempre muy ligado a la familia. Yo era muy amigo de Romina y ellos son los papás de Ro, siempre tuve una cosa muy afectiva con ellos. En su momento fue un problemón y decía "¡qué cag…!", no me gustaba. El afecto y el respeto hacia ellos siguen intacto, y a medida que pasa el tiempo ni siquiera es que se mantiene, la verdad es que crece. Es gente muy grosa.

"Hubo acuerdo con el tema con Niní y Floricienta. Con la efervescencia que había tenido el asunto, lo mejor era acordar".

-A nivel personal, ¿Estás sólo o estás acompañado?

-Estoy muy bien. En lo personal y lo íntimo trato de preservar, de no hablar demás y ser prudente.

-Sé que es un tema difícil para hablar, pero el año pasado estuviste en el ojo de la tormenta por tu separación de Florencia Bertotti. ¿Cómo es tu relación hoy con ella?

-Florencia es la mamá de mi hijo y tengo una buena relación. Y como te dije, en cosas privadas y con lo que tenga que ver con mi hijo, y sobre todo por respeto a él, en esa me planto. Sin embargo no me molesta para nada que me pregunten, lo entiendo perfectamente y yo en tu lugar también lo preguntaría. Hoy vivo un muy buen momento, pero no me da ganas de describirlo porque siempre fui así, muy prudente, y me gusta sostener esa coherencia. Hay que controlarse. En lo malos momentos uno no quiere hablar, en los buenos momentos uno se puede desbocar, y ninguno de esos momentos son tan reales si se trata de prensa. En definitiva, uno tiene que sostener de manera lo más sólida posible su vida. Sobre todo si está mi hijo Romeo mirándome.

-¿Te afectó tanta exposición por ese tema?

-No. La verdad es que en las experiencias que incomodan, cuando se atraviesan, pasa el tiempo y las mirás en perspectiva, la relativizás. Y además te sentís fortalecido frente a eso, porque hay mucho que uno aprende. De eso se trata la vida, que viene con lo bueno y con lo malo, y las dos cosas son verdad.

(Si querés recibir información sobre el programa o enterarte como participar entra a: http://www.eltrecetv.com.ar/convocatoria/barilo-a-todo-o-nada).
 

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