Mi novia robótica - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Mi novia robótica

Un científico japonés radicado en Canadá está construyendo desde hace dos años a su chica: la novia perfecta.

Hace algunos meses, se estrenó en los cines el film "Lars y la chica real". Para quienes no la vieron, la película es muy recomendable y trata de la vida de un chico algo retraído al que le cuesta relacionarse con sus pares, hasta que encuentra a la mujer de su vida en Internet: una muñeca inflable a la que comprará y hará su novia.

Si nos acercamos a la vida real, Le Trung, un especialista en programación de software y robótica de 33 años, está en la etapa final de su creación más importante. Se trata de "Aiko", la chica robot en quien ya invirtió unas 14 mil libras.
Hasta el presente, Aiko puede repetir miles de frases, hacer las tareas del hogar y llevar las finanzas de la casa, entre otras cosas.

"No necesita vacaciones, no come, trabaja casi 24 horas al día. Es la mujer perfecta", dijo Trung al diario inglés The Sun. "Hasta ahora puede entender, decir 13 mil frases en inglés y en japonés, hacer todas las cuentas y lo mejor es que no se queja nunca", declaró su creador.

Y aunque parezca broma no lo es: la inusual pareja suele ir de paseo por el barrio y cuando van a un restaurante, Trung come y Aiko lo mira. En cuanto al sexo entre ellos, él científico explicó que no está construida para ser una compañera sexual, aunque no cerró la opción ya que puede ser "reprogramada para serlo si él así lo desea".

Las reacciones que provoca en la calle son variadas: las mujeres por lo general tratan de hablarle y lo hombres algunas veces quieren tocarla. "Si lo hacen de una forma en la que a ella no le gusta, les da un cachetazo", cuenta orgulloso Le Trung.

Además de la inversión monetaria, la novia robótica también le costó al inventor un infarto debido al estrés y al exceso de trabajo en ella.

Si bien este podría ser el sueño de muchos hombres, por el momento sólo el oriental pudo llevarlo a la práctica. El joven ya había intentado hacer sus fantasías realidad a los 8 años, cuando fabricó su primer robot. "Pero este es el primero que tengo por novia", aclara.

El científico declaró a los medios que había decidido construir a Aiko porque no tenía tiempo para salir con una mujer real, aunque que sí lo tuvo para dedicárselo a su robot ideal.

¿Puede hablarse de "locura" para su creador? Ojala que no, ya que al igual que en el caso de Lars -quién no explotaba a su chica como sí lo hace el oriental-, cada cual puede buscar su felicidad en donde prefiera, siempre y cuando no haga daño al resto.

Ni la novia robótica de Trung así como tampoco la muñeca inflable del film son capaces de sufrir dolor o ningún otro sentimiento. Mientras tanto, el creador japonés espera finalizar pronto su obra maestra y poder clonarla. "Quiero ponerlas a la venta para que cualquier hombre pueda llevárselo a su hogar y hacer realidad su sueño", concluye.

Si pudieras inventar un robot ideal ¿qué características le asignarías? ¿Te gustaría tener uno en tu casa? ¿Creés que así como pasa en algunos trabajos, la robótica también puede extenderse a la vida personal y amorosa del hombre?

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