Renée Zellweger "No tengo ningun sentido de la elegancia" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Renée Zellweger "No tengo ningun sentido de la elegancia"

Se estrena "Nueva en la ciudad", comedia romántica protagonizada por la actriz de "Chicago" y "El diario de Bridget Jones".

Con 40 años recién cumplidos y poco después de ser elegida la "peor vestida" en los Globo de oro, Renée habla de su película, de su "mal gusto" para vestirse y recuerda su paso por el Festival de Mar del Plata, en 1996, antes de saltar a la fama con "Jerry Maguire".

Renée Zellweger tiene muy buena memoria y se acuerda nítidamente de aquel Festival Internacional de Cine de Mar del Plata al que acudió en 1996 con la película The Whole Wide World, cuando no era todavía una celebridad de Hollywood, y estaba a punto de ser descubierta por la audiencia en un rol coprotagónico junto a Tom Cruise en la película Jerry Maguire. "Recuerdo que ese año el festival se reanudaba después de 25 años porque los militares lo habían prohibido y había una algarabía en la gente, un entusiasmo tan grande en el público de Mar del Plata como nunca más volví a experimentar, ni siquiera en el el Festival de Cannes", le dice la actriz a Clarín con su voz susurrada, cobijándose en un sillón, estirando con las manos en un gesto nervioso sus calzas negras y el cuello desbocado de un sueter gris que le deja el hombro al descubierto.

Parece una bailarina en su momento de descanso, aunque dice que no ha tenido mucho descanso desde que regresó de Winnipeg, Canadá, la ciudad donde se murió de frío para filmar la comedia romántica Nueva en la ciudad, que se estrena este jueves y que se supone transcurre en la gélida Minnesotta donde una ejecutiva de Miami (Renée) llega para encontrar el amor de su vida (Harry Connick Jr.).

Pero todavía tiene más recuerdos para regalarles a los argentinos Renée, aunque no nos deje del todo bien parados. "Nunca me voy a olvidar las escalinatas de Mar del Plata. Estaban Gina Lollobrigida y Sofia Loren, esas diosas de los 60 y el público se desesperaba por sacarles fotos, a ellas y a nosotros, aún cuando no supieran bien quienes éramos. Yo estaba con una amiga pintora muy mona, que subió las escaleras como si fuera Marilyn Monroe y se dio vuelta ante el aplauso del público que debe haberse creído que era muy famosa. Qué risa".

Renée acaba de cumplir 40 años, está soltera y no pierde sus mañas. "Me acuerdo de eso y de los muchachos jugando al fútbol semidesnudos en la playa" remata la anécdota riéndose desenfadada. Hija de un ingeniero suizo y de una mamá noruega, nacida en una pequeña ciudad de Texas en abril de 1969, la actriz dice entender lo difícil que es llegar a una ciudad desconocida, sintiéndose como pez fuera del agua, como le sucede a su personaje en la película dirigida por Jonas Elmer.

"Me encantan esas primeras escenas cuando llega con sus tacos altos y se entierra en la nieve, todo ese orgullo que tiene que meterse en el bolsillo, es muy divertido", comenta. Aún cuando para interpretarla haya tenido que ponerse cuatro pares de medias de nylon y experimentar por primera vez que se le congelaran totalmente las pestañas.

Pero su experiencia en la vida real no fue exactamente igual, aclara. Sus padres europeos la criaron con una mente más abierta que la de sus compañeras de secundaria. Asegura que cuando llegó a Hollywood, después de haber debutado como actriz en Texas, sabía a qué atenerse.

Dijiste una vez que Los Angeles es la ciudad donde aprendiste qué clase de persona no querías ser ¿Seguís pensando igual?

Por supuesto. Estás expuesta a diferentes cosas interesantes en esta industria. Todo está disponible, a tu entera disposición, depende de cuales son tus motivaciones, de cuales son tus prioridades. Todo vuelve a vos, a qué estas dispuesta a sacrificar. Crecí en una ciudad chica, en una casa con padres europeos que vivieron la guerra. Para mí es muy claro quién soy y por qué estoy en Hollywood. Sé perfectamente lo que no está bien para mí. Será por eso que elegí vivir en Nueva York.

Como actriz ha recibido muchos lauros. Ganó un Oscar como actriz de reparto por Regreso a Cold Mountain y lo perdió otras dos veces, estando nominada, por su protagónico en El diario de Bridget Jones y su composición de Roxie Hart en Chicago.

Ganó tres Globos de oro (por Cold Mountain, Chicago y Nurse Betty) y hasta el premio de aquel Festival de Mar del Plata de 1996 por su rol en The Whole Wide World. Pero su cara es más conocida por las fotos que le suelen hacer en cada alfombra roja, donde siempre engrosa la lista de las mejores o peores vestidas. Este año, en los Globo de oro, le tocó estar en la lista maldita. Echémosle la culpa a su estilista. Ella, confiesa, no sabe cómo elegir ropas elegantes.

"Me encanta que el día de las ceremonias de premios los estilistas me den esos lindos vestidos de Carolina Herrera y me pongan esos zapatos de taco imposible. Sé como caminar una alfombra roja, pero no es una obsesión, ese día me siento Cenicienta. Pero yo no sabría qué cosa combina con qué cosa. Lo único que me importa a la hora de comprar ropa es que se banquen al menos tres lavados en el lavarropas de mi edificio... No tengo ningún sentido de la elegancia, mi ropa es funcional", asegura.

¿Te molesta verte en las listas de peores vestidas después de hacer tanto esfuerzo?

Jamás. Me divierto mucho. Y ahí me entero de que el vestido amarillo nunca va con el lápiz de labios rojo y cosas así. O que en Hollywood sólo queda bien ir a las fiestas con el pelo lacio. No me preocupa cómo me perciben los otros. Lo tomo como un juego. No negocio ciertas cosas, por ejemplo jamás me pondría vestidos transparentes.

¿Cómo le diste la bienvenida a los 40 años?

Para mí estoy igual que hace un par de meses. Quizás voy a estar en un geriátrico y voy a seguir pensando igual, eso es un poco disfuncional, ¿no? Me pregunto si tengo que empezar a cambiar porque ahora tengo 40. Y no sé cuál es la respuesta. Yo me encuentro muy bien. Con el mismo equipaje que cargo desde chica. Algunas arruguitas más. Pero soy la misma. Me siguen divirtiendo las mismas cosas.

¿Te gusta el género de la comedia romántica o preferís el drama?

Es que, salvo ésta, no he hecho muchas películas en el género tradicional de la comedia romántica. El diario de Bridget Jones, mi adorada Bridget Jones, era otro tipo de comedia. Como actriz, igual que en la vida, estoy abierta a nuevas experiencias. Lo importante es que haya un buen guión, buenos diálogos. Me gusta viajar. Soy la chica nueva en la ciudad en el primer mes de grabación de todas mis películas. Me gusta que el cine me lleve a otros lugares del mundo, conocer otras ciudades, otras arquitecturas. Me siento muy cosmopolita.

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