Santo Biasatti y María Laura Santillán contra la Barbarie - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Santo Biasatti y María Laura Santillán contra la Barbarie

Increíble, pero en pleno siglo XXI los conductores de "Telenoche" encontraron a un intendente con prácticas dignas del medioevo. La bronca de Biasatti y Santillán no se hizo esperar.

La escena era patética, surrealista, como salida del sketch más bizarro del legendario "Todo x 2 $": el móvil de "Telenoche" se había trasladado a la ciudad de Angélica, provincia de Santa Fe, para entrevistar a un hombre que había sido puesto en penitencia por el intendente. Si, leyó bien, un hombre adulto puesto en penitencia por un intendente con aires de autoritarismo.

Sin poder creer lo que escuchaban, Santo Biasatti y María Laura Santillán escuchaban el relato de Osvaldo, un trabajador municipal que por una lesión en la columna el intendente lo condenó a sentarse en la plaza del pueblo, todos los días, hasta el 10 de diciembre, para que toda la comuna lo señale.

Pero lejos de quedarse con la versión del penitente, "Telenoche" se comunicó con el intendente de Angélica, Juan Carlos Borgarelo. Y lo que fue más increíble aún fue que el funcionario público, lejos de negar lo que estaba sucediendo, terminó embarrando más su dudosa reputación con explicaciones sin sentidos.

"¿Usted se imagina a donde lo mando al intendente si me manda a mi a estar sentado en una plaza?", lo increpó Santo Biasatti con una bronca que traspasaba la pantalla. "Que usted esté hace 10 años frente a la intendencia no le da derecho para éste abuso de poder".

El intendente se defendió diciendo que había asignado para el empleado tareas pasivas hasta que tenga el alta médica, pero estar en una plaza sentado, expuesto a la opinión del pueblo y sin otra función que calentar un banco para que los demás lo juzguen, no puede ser considerado tarea pasiva.

María Laura Santillán tampoco pudo aguantarse las explicaciones bobas que daba el intendente y lo increpó sin balbucear: "Quedarse sentado no es una tarea, quedarse sentado en una casa pública es una exhibición de su autoritarismo

Cada pueblo es un mundo, y mientras más chica es la comuna, más grande es el infierno. Estas prácticas barbáricas, dignas de señores feudales que se creen superior a los que lo votaron, son habituales en el interior del país. Afortunadamente, muy de vez en cuando, alguien con el poder de los medios le da un tirón de orejas a estos déspotas.

TE PUEDE INTERESAR