Jorge Ibáñez: Luz, cámara... y confección - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Jorge Ibáñez: Luz, cámara... y confección

Opina de todo y no tiene problemas en decir qué cosas le disgustan y qué lo hace feliz. En este ambiente, lo ridículo puede ser un pase de comedia, dice.

Pocos personajes del mundo de la farándula tienen tanta buena onda como Jorge Ibáñez. Diseñador y modisto de las estrellas, habitué de los programas habidos y por haber, este año probó suerte en Bailando por un Sueño y se prepara para el repechaje mientras nos cuenta un poco de su vida diaria. Siempre se te ve de buen humor, sacándote fotos con todo el mundo... ¿qué cosas no te bancás y te enojan? La irresponsabilidad no me gusta. Y lo clásico: la mentira, la falsedad. Siempre le busco el lado positivo a las cosas: creo que nada en esta vida es porque sí, todo sucede por algo y si sucedió es para algo bueno. Siempre, en todo, hasta en las cosas que aparentemente pueden ser más dramáticas, yo siempre lo ubico de un lado bueno y trato de resolver el tema durante el día y trato de no irme a dormir con el problema, así ya tengo al día siguiente una buena visión de todo y me relaja para seguir trabajando con buena onda en lo que me gusta. ¿Qué cosa jamás diseñarías? Básicamente cosas que no tuviesen que ver con mi estilo. No me sería infiel a mi mismo. Le puedo diseñar a todo tipo de mujer, no me importa la edad ni nada. ¿Qué hacés cuándo una clienta se encapricha con que quiere algo pero ves que no le queda bien? Yo siempre primero trato de escuchar a las personas, nunca digo el no rotundo. Trato de demostrarle con el espejo, que no miente, que eso no es lo más indicado para ella. Hace poco festejaste 15 años en la moda, debés haber visto de todo, ¿qué es lo más ridículo o horrible que viste? Lo horrible o ridículo se puede transformar en divertido a veces, me río de lo ridículo. Muchas veces me ha pasado de ver en el mundo de la farándula mujeres que no podés creer cómo se visten, pero eso tiene mucho que ver con su personalidad. Veo que se quedaron en el tiempo o siguen con ese look de vedette que ya no va más porque ellas crecieron o la moda pasó. Me causa mucha gracia la gente que no avanza en el tiempo o no se acepta como está. Muchas veces en los desfiles exponen cosas que son imposibles de usar, ¿cuál es la idea de eso? Esas ideas son porque uno siempre en la pasarela tiende a exagerar todo, si yo hago un vestido con cola, la cola la hago un poco más exagerada; si hago un sombrero o una flor son bien exagerados. Y después está la otra parte que no es la usable, yo creo que tiene que ver con marcar tendencia y recargar un poco lo que se va a usar. Y darse el gusto, uno como diseñador, de hacer cosas que en la vida cotidiana seguramente no te llegás a poner. Pero digamos, un mismo vestido, con accesorios exagerados, se puede transformar y llevar a la pasarela. ¿Porqué son más elegidos los diseñadores hombres que las mujeres? Porque los hombres tienen otra sensibilidad y no rivalizan con ellas, y además las quieren dejar espléndidas siempre sin ninguna competencia. Yo creo que en una mujer con otra mujer siempre está esa pequeña competencia lógica que se da entre todas las mujeres. ¿Te interesa la actualidad nacional o estás ajeno a todo lo que pasa? Si, me informo: leo los diarios y miro los noticieros. Igual, a veces me pasa que al ver tanto crimen me estresa y me produce una sensación espantosa. Lo que más preocupa es la inseguridad, no poder caminar tranquilo o estar en el auto, eso me inquieta más que la parte económica, por ejemplo.