El adagio castigó a ocho parejas - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

El adagio castigó a ocho parejas

El nuevo ritmo lento de "Bailando por un sueño" dejó un tendal de nominados para el duelo de hoy. Entre ellos, la Tota Santillán y su ex, Fernanda Vives.

La madrugada de hoy fue de sentencias en el Bailando por un sueño de ShowMatch (Canal 13). Y quedaron 8 parejas en la cuerda floja: las de Jessica Almada, Jorge Ibáñez, Florencia Gómez Córdoba, Verónica Varano, Sabrina Rojas, Marcelo de Bellis, Marianela Mirra y Daniel La Tota Santillán.


Evangelina Anderson y su soñador, el colombiano Julián Carvajal, abrieron la noche de ayer con la promesa hot del adagio —en definitiva, lentos con olor ochentoso— con My Heart Will Go On, el tema que Celine Dion cantó para la banda sonora de Titanic. Semidesnudos, bailaron enérgicamente —a riesgo de revelar zonas pudendas de la Anderson— por toda la pista terminando a todo trapo con Carvajal levantando a su compañera en un movimiento que hasta El hombre de la barra de hielo envidiaría. Marcelo Tinelli, después, en paso de comedia también alzó a la diminuta vedette. "Ojo que me animo yo a bailar el adagio, eh", bromeó el conductor que terminó con su saco negro embadurnado de maquillaje corporal. Y, según el jurado, los participantes lograron esfumar cualquier posibilidad de quedar entre las parejas sentenciadas.


Luego vendría una accidentada Sabrina Rojas, que ofuscó a Jorge Lafauci. Daniel La Tota Santillán se metió, luego, con una pieza de Simply Red y tampoco conformó al jurado. Lo de Fernanda Vives le gustó a Carmen Barbieri. Diego Simeone, director técnico del River campeón, estaba en el estudio apoyando a su mujer, Carolina Baldini. Y Tinelli aprovechó para felicitarlo. Charla de fútbol, otra vez; como al comienzo del programa, cuando el conductor cargó a su eterno rival futbolístico: el boquense Larry de Clay. Pero esto es un certamen de baile: Baldini, como siempre, "de diez". Sofía Zámolo, fina, le gustó al jurado. A la hora de la presentación de Celina Rucci —reemplazando a Millie Stegman—, viejos rencores intervedettiles salieron a la superficie. Los roces veraniegos con Barbieri y Casán sólo despertaron algunos entredichos. Rucci bailó She y Rucci se llevó las palmas. Las performances de Marcelo de Bellis no se basan en la pericia. Adorable por lo rígido, De Bellis se valió, otra vez, de Cristhel Coopman, su soñadora, para llevar a cabo su baile cachondísimo. "¡Es un mostro!", gritó Tinelli. "¡Puro sexo!", redobló Marcela Feudale. Pero más accidentado fue lo de Verónica Varano, que no importó tanto su baile sino su percance con el vestuario: se le rompió la bombacha y la dejó con la cola al aire. Ella, avergonzada.-

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