Radio de aquí, para todo el mundo - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Radio de aquí, para todo el mundo

Locutores argentinos y extranjeros llevan contenidos locales a lugares como Groenlandia o Ubekistán.

Un modelo de globalización, pero romántico, a la vieja usanza: en el estudio Niní Marshall de Radio Nacional, locutores argentinos y extranjeros conducen programas con contenido local que -vía onda corta- se transmiten para el exterior y llegan a rincones impensados como Groenlandia o Ubekistán.

En siete idiomas (castellano más inglés, italiano, francés, alemán, japonés y portugués) y desde hace cinco décadas, la emisora diseña programas y los difunde a través de diversas fre cuencias. El servicio, que fue bautizado RAE (radiodifusión argentina al exterior) sobrevive como en una cápsula del tiempo, justo en épocas donde el éter salta con facilidad las fronteras gracias a Internet.

"Es como nuestra embajada radial argentina en el mundo. Pasamos mucha música local, folclore y tango. Nos escuchan, por lo general, oyentes de 30 a 50 años. Y en Japón, gente nativa de allá fundó un club de oyentes de RAE", cuenta el director del servicio, Luis María Barassi, un apasionado del dial que jura que "la onda corta no es anacrónica". ¿En pleno siglo XXI no lo es? "Los países más desarrollados la mantienen aún como un vínculo de comunicación importantísimo. Basta ver la importancia que le dan cadenas como la BBC para comprobarlo", esgrime.

El programa hablado en japonés, por ejemplo, abre con el himno argentino, prosigue con los datos del tiempo en nuestro país ("a ellos, curiosamente, les importa muchísimo cómo está el clima acá", aseguran) y puede continuar con La última curda de fondo, mientras el locutor suelta curiosidades del Obelisco porteño y efemérides varias. Un tono formal que podría remitir a la radio de los 40 y 50.

Al frente del micrófono se sientan Takuma Minami, un japonés oriundo de Kioto, y Marcelo Carballal, nacido en Montegrande pero con una década vivida en Oriente. "Yo tenía allá una empresa, pero me cansé un poco de esa vida y viajé por Sudamérica para limpiar el alma. Al llegar acá con el corralito, me aconsejaron que vivir aquí sería bueno económicamente. Y mediante la Embajada en Japón entré a RAE", explica Minami, ese presentador proveniente de un "orden tal" que se enamoró del "desorden" rioplatense.

Entre los programas en siete idiomas, son 16 horas de transmisión al exterior por día. Tentador pensar teorías sobre una radio estatal que propaga noticias oficialistas al mundo... Pero su director es terminante: "No hacemos política. A la gente de afuera le interesa mucho la cultura argentina y eso es lo que buscamos de alguna manera difundir".

A tono con ese dejo nostálgico que propone el servicio, llueven las cartas y los mails de los radioescuchas extranjeros. Y una carpeta que duerme en las oficinas de Nacional da fe: papeles atiborrados de simbolitos orientales se traducen en felicitaciones y previsibles lamentos por las interferencias en la señal. Una carta de un holandés estudiante de castellano sintetiza esa misión para algunos tan pasada de moda: "La onda corta -dice- hace amigos".