Sigourney Weaver: "No me imagino volviendo a Alien" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Sigourney Weaver: "No me imagino volviendo a Alien"

A poco de cumplir los 60 años, la actriz protagoniza de "La chica del parque", un drama acerca de una madre que pierde a su hija y que, años después, cree reencontrarla. Sigourney habló con "Clarín" acerca del filme, de su trabajo con James Cameron en "Avatar" y de su famoso rol como la Teniente Ripley.

Julia está en una plaza con Maggie, su hijita de tres años. La nena juega en el sube y baja y Julia empieza a recoger sus cosas para irse. Se da vuelta un segundo, y cuando vuelve a mirar la plaza, Maggie ya no está. Su hija desapareció para siempre y nunca más sabrá qué fue de ella. "Que te pase algo así es la pesadilla de cualquier madre", cuenta en charla telefónica con Clarín Sigourney Weaver, la actriz que encarna a Julia en La chica del parque, la opera prima del realizador David Auburn que se estrena mañana en la Argentina.

La desaparición de Maggie, en realidad, es sólo el prólogo de la historia, que comienza verdaderamente 16 años después, cuando Julia conoce a Louise (Kate Bosworth), una chica problemática que podría ser (o no) su hija perdida. Por supuesto, Julia cree (o quiere creer) que lo es. Y Louise definitivamente necesita una madre.



¿Qué fue lo que la interesó para trabajar con David Auburn, un director debutante?

Me fascinó que no se mete en lo que pasa cuando Maggie desaparece. La historia empieza 16 años después, y ves a una Julia distinta. Te lleva bastante tiempo en la historia descubrir qué pasa con ella. Creo que es brillante que hiciera eso. Hace que el público vaya tratando de dar sentido a las elecciones que ella va haciendo.



¿Y qué es lo que, para usted, le pasa a Julia?

Es una persona viviendo una vida extraña, a la deriva. A mí me pareció fascinante, muy versátil, y muy puramente verdadera. Quizás si algo le pasara a tu hijo sería difícil continuar siendo lo que fuiste. Pero ella siente que tiene una misión, siente confusión y determinación para encontrar a su hija. Pero no ve más allá, todo va por debajo, y de eso te das cuenta más tarde.



¿Cómo definiría la relación entre Julia y Louise?

Creo que las dos están buscando algo, pero no están del todo seguras de qué, y creo que posiblemente, a algún nivel, Julia sabe que Louise no es su hija, pero no puede dejar de tener la esperanza. La verdad es que cuando se mostró la película en el Festival de Cine de Toronto, lo que realmente nos sorprendió fue cuánta gente quería que acabasen juntas, incluso aunque no fuesen madre e hija. Creo que David escribió una historia sobre algo muy básico. Necesitás ser madre, y necesitás tener una madre, y eso es lo que sucede con estas dos mujeres, y por eso el público apostaba por ellas de todos modos, aunque supieran que muy probablemente podía no serlo.

Sigourney Weaver -que el 8 de octubre cumplirá 60 años- es de esas actrices que no sólo tienen talento para actuar, sino también para reflexionar sobre sus personajes con una claridad conceptual que envidiaría más de un guionista. Activista en favor de los Derechos Humanos, recuerda muy especialmente su trabajo con Roman Polanski en La muerte y la doncella, película sobre la dictadura militar chilena basada en la obra teatral de Ariel Dorfman.

"Se suponía que iba a ir a la Argentina a promocionarla, pero tuve neumonía, ¿lo podés creer? Estaba encantada de ir, porque nunca había estado -se lamenta-. Llevo trabajando por los Derechos Humanos mucho tiempo y sé lo que pasó en la Argentina. Hice muchas cosas interesantes, pero nunca había hecho nada tan duro como esta historia."



Hablando de política, usted apoyó a Barack Obama. ¿Qué balance puede hacer de su gestión hasta ahora?

Confío en Obama. Veo que nos está diciendo la verdad cuando habla de todos estos problemas, que tardaron tiempo en desarrollarse. Pero sé que también llevará un buen tiempo resolverlos. Creo que se trata de un luchador, siento que todo el mundo que conozco, incluso votantes republicanos, lo respetan.

De opiniones claras, Sigourney Weaver es una actriz atípica dentro de su generación. Alcanzó la fama en una saga de ciencia ficción en donde tenía a un alienígena como antagonista, y a partir de ahí paseó su andrógino metro ochenta por varios clásicos como Los cazafantasmas y Secretaria ejecutiva, entre muchos otros, además de recibir tres nominaciones al Oscar y ganar dos premios Globo de Oro en el mismo año (1988), por la comedia Secretaria ejecutiva y el drama Gorilas en la niebla.

Pero la protagonista de Alien no siempre la tuvo fácil y hasta le jugó en contra esa personalidad. "Sos demasiado inteligente para ser actriz, me decían en la Escuela de Arte Dramático -recuerda hoy con cierta indignación-. Creo que yo me tomé mal todo lo que me dijeron. Por suerte mis amigos me apoyaron, pero me llevó un montón de tiempo olvidarme de eso."

¿Qué le diría a un actor que está empezando?

Le diría que no los escuche, porque no tienen idea de lo qué hablan. No creo que sea una buena forma de enseñar. Tengas talento o no, lo que hay que hacer es enseñarles a los jóvenes, apoyarlos y desarrollar su talento y su potencial. El talento es algo en lo que hay que trabajar.