El caño calentó la noche - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

El caño calentó la noche

En "Bailando por un sueño", el concurso del programa de Canal 13, anoche se largó el ritmo más hot. Pampita se animó a mostrar sus pechos, pero el jurado la calificó mal. Se lucieron Valeria Archimó y Fernanda Vives.

Como los grandes cantantes que regresan después de una prolongada ausencia. Como los viejos amigos que vuelven tras un largo viaje. Como la estrella del equipo, que retorna después de jugar en el extranjero, el caño volvió ayer a ShowMatch y fue la estrella de una noche súper hot, en la que brilló Valeria Archimó. 

"Ha vuelto el artista exclusivo de Bailando por un sueño", anunció Marcelo Tinelli, antes de presagiar una "noche de pantalla caliente" ante el caño aún cubierto por una larga tela, cuan monumento que espera su bendición. Acto seguido, presentación de jurado y apertura, con una coreografía calentísima con descubrimiento de caño incluido.

Entonces sí, el maestro de ceremonias, de furioso negro, inauguró el desfile de las siete parejas de la noche, no sin antes darle una especial bienvenida a su "amigo". "¿Dónde estuviste? ¿Te mudaste?", le preguntó.

Primer turno para Sofía Zámolo, en el rol de una ladrona de bancos, con diminuta mini, polerón y pasamontañas, que le duraron poco. Junto a ella, su soñador, en el papel de policía. La rutina, a todo Guns n Roses, y con un sugerente juego con armas y esposas, despertó tempranos elogios a la hora de la evaluación, que llegó a 24 puntos.

Enseguida, el momento de Fernanda Vives, una Gatúbela desvestida de sensual bodypainting y capa, acompañada de un Batman fibroso y con unos cuantos años menos que el original. Vives tuvo tiempo para reírse de las mellizas Xipolitakis —"Les dije pajarracos y no les gustó"— y de besar al muñequito que le mandó la Tota Santillán. Exhibición de trucos en el caño, un vuelo espectacular del enmascarado y un derroche de erotismo con final en el aire. Aunque los 26 puntos no necesitaban explicación, los jueces se mostraron sorprendidos. "No tengo palabras", reconoció Carmen Barbieri, de elegante saco blanco y pantalón oscuro. "Adrián, te comiste el caño", disparó Moria, quien no pudo con su curiosidad: "¿No tenés los pechos sostenidos, no Fernanda?". Respuesta: "No". Obvio. Aplausos.

La siguiente presentación prometía desde la entrada un número bien subido de tono. Enfundada en una mini escocesa y una remerita corta con enorme lengua stone estampada en el pecho, Pampita Ardohain arrancó para matar, pero terminó casi condenada. A la sexual intro con versión especial de Satisfaction y a la espectacular entrada al caño de su partenaire, Nicolás, le siguieron imprecisiones y una discusión del soñador con su pantalón a la hora del strip tease, que tiraron abajo el puntaje. A pesar de que la modelo se animó, por primera vez, a desnudar sus pechos. Implacables 20 puntos y queja en puerta de la chica rollinga: "Me arrepiento de haber sido tan osada, Nadie lo valoró". "La sensualidad ayuda, pero faltó caño". Palabra de Sofovich.

Apenas un punto más cosecharon Jesica Cirio y su soñador, quienes aparecieron lookeados como vampiros, con una gran producción en vestuario y maquillaje. Tinelli jugaba a actuar una escena de terror con Cirio, con corset rojo y minishort aterciopelados y una inmensa capa que desplegaría en lo alto del caño. Después, pedido de disculpas cruzado entre la chica y Lafauci. Entonces sí, la performance, con mucha dentadura en exposición, algo de sangre, mucha sensualidad y contratiempos que definieron la puntuación. "Parecés Marilyn Meison (sic)", largó Barbieri antes de fundamentar su puntaje en los "muchos accidentes" que tuvo la pareja.

A las 23.42, cuando Sofovich imploraba por un corte, el conductor arremetió con la presentación de Eunice Castro, y al jurado no le quedó más remedio que fumarse su primer cigarrillo en un rinconcito del estudio. En la pista, la uruguaya, caracterizada como un ángel blanco de botas plateadas, perdió sus alas a manos de su ángel negro en la más sexual de las coreografías hasta ese momento. Mucha mano por la cola. Mucha lengua. Mucha piel. Y muy pocos puntos. Apenas sumaron 17. Lafauci, que contribuyó con tres, resumió: "El caño fue un decorado". Desazón y bronca en la minitribuna uruguaya, que se vació apenas la pareja dejó la pista.  

A la medianoche, aún faltaba lo mejor. Con la presencia de Reina Reech para alentar a su "amiga", Valeria Archimó salió, látigo en mano, con brevísima chaqueta con cola de frac, moñito al cuello, minimísima tanga y altas y acordonadas botas, todo en furioso rojo. Una vez en acción, la pareja no dejó nada por hacer. Mientras Juan Nimo atravesaba un aro de fuego, Archimó entró en el caño con una figura que marcó el inicio de una actuación cuyo nivel será difícil de igualar. Destreza, sexo, danza y sensualidad que el jurado premió con 28 puntos y el público con una ovación. "Esto es caño", sentenció el presidente del jurado. Y llegó el fin, con promesa de más noche caliente para hoy.-

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