Paulina Rubio: "Ahora tengo el control de todo" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Paulina Rubio: "Ahora tengo el control de todo"

Su noveno álbum, "Gran City Pop", sale mañana. Allí insiste con su imagen de chica superpoderosa del pop latino, a pesar de sus 38 años y la sombra de Shakira.

Estamos en el centro de Manhattan, a pocas cuadras de Times Square, en el Gotham Hall, un imponente salón que alguna vez fue un banco. Ante un millar de invitados, todos con sus correspondientes tequilas y cervezas Corona, Paulina Rubio está presentando Gran City Pop, su nuevo disco. Sobre el escenario se despliega un catálogo viviente de clichés de diva pop: mucho revoleo de rulos rubios, anteojos oscuros, guantes con los dedos al aire, esos dedos que de vez en cuando hacen la V, y una boquita fruncida que cada tanto grita, a lo Pomelo, "¡Rocanrol!". La clave es la micro-minifalda. Hay poco baile, no mucha voz, pero esas piernas, al parecer, son capaces de sostenerlo todo.

Dos días después, ése sigue siendo el tema. Por los pasillos de la fábrica de guitarras Gibson -el lugar elegido para las notas, aunque la entrevistada recién está aprendiendo a tocar- se pasea el detalle que viene a completar el kit de estrella: Carlota, la perrita yorkshire terrier (raza Jazmín, bah) de la cantante. "Si tuviera tus piernas, sería un gran danés", intenta piropearla un periodista. Hay un instante de desconcierto que Paulina Rubio quiebra con un diplomático "gracias", y que pase el que sigue.

"¿Eres de Argentina? Tengo muy buen rollo con Argentina. Con todo: su comida, su cultura, su fashion, su arquitectura... Es como Europa, tiene un aire súper cool y la gente es muy intelectual. Y hay muy buen rocanrol. Diego Torres es buenísimo; me encantaría colaborar con Alejandro Lerner, también con Valeria Lynch. En algún momento me voy a ir a vivir unos años ahí con ustedes, si me aceptan". Extraño: la catarata de loas a la argentinidad no incluye a Susana Giménez, su vecina de Miami. "¡También! Me llevo bien con Susana. Es que soy amiga de las mujeres, no soy la típica hater que no tiene amigas. No, yo soy muy buena amiga, y tengo adoración por las mujeres fuertes, trabajadoras. Es lo que he visto en mi casa: el matriarcado. Cuando estoy con una mujer como Susana, por ejemplo, me siento como en casa".

Mirá que Argentina también fue uno de los países que suspendieron los vuelos a México cuando apareció la gripe A.

Sí, qué mala onda. México ha sido un país amigo y súper abierto, ha asilado a muchos argentinos exiliados. Y eso sucedió cuando más apoyo necesitaba. Todo se basó en la desinformación.

Estás radicada en Estados Unidos. ¿Alguna vez te sentiste discriminada por ser mexicana?

Es que yo no tengo complejos. Los complejos existen dentro de tu mente y tienen que ver con tu niñez. Yo fui criada por mi bisabuela, mi abuela y mi madre: ellas me han enseñado que los complejos existen si tú quieres. Como yo no quiero que existan, nunca me he sentido discriminada. Vengo de una familia de mujeres fuertes, trabajadoras: mi abuela era la mayor de nueve hermanos, y les pagó la universidad a todos. Sí sufrí un poquito en la industria de la música, pero por ser mujer: de repente llegas, eres rubita, flaquita, y ellos todos de traje, men in black, y no les gusta una mujer con carácter tan fuerte.

Por más segura que seas, la discriminación puede venir de afuera.

¿Tú dices por ser latina? Es que a mí me da seguridad Obama. Estamos en un momento en el que el sueño americano se puede lograr. Desde el principio sentí una simpatía total hacia sus discursos y no tuve dudas de que él era el candidato que quería apoyar, sobre todo por todo lo que habíamos vivido con el anterior presidente. No fue muy difícil tomar partido por su lado. Me involucré en su campaña, hice promoción por él, y fui invitada a cantar en la Gala Latina de la asunción. Es maravilloso ser parte de una generación que puede ver algo tan bonito que sucede.


Esperemos.

Obama está haciendo lo que puede, pero tampoco es Superman. No es fácil que te entreguen la situación global en trocitos.

Antes hablabas de tu crianza: empezaste a los nueve años en el grupo Timbiriche. ¿Padeciste ser una niña artista?

Tuvo pros y contras, pero gracias a la oportunidad que me dieron cuando era niña me volví muy responsable y tengo mucha disciplina. También tengo más tablas: al haber estado prácticamente toda mi vida arriba del escenario, me muevo como pez en el agua.

¿Nunca te rebelaste contra tanta responsabilidad?

Para estar en Timbiriche yo tenía que sacar buenas notas, y mi premio era que me dejaran cantar. Fue al revés: en lugar de que yo me quisiera ir con mis amigos, me quería ir a dar conciertos, ir de viaje, grabar canciones, estar con la banda. Lo demás me aburría.

Es decir que no fuiste un niña explotada.

No por mis padres, sí por el sistema del grupo. Hasta que decidí independizarme y probar suerte yo sola. Dije: "Si vamos a hacer un negocio, pues el negocio va a ser para mí, no para los demás". Te tardas en aprender ese tipo de cosas. Y es horrible eso de te sentirte explotada. Pero sí, me deben muchos años de regalías.

¿Cómo manejás la presiones de la industria antes de cada lanzamiento?

No siento la presión como si fuera una máquina que me está correteando. Quizás en otro momento de mi carrera sí, pero ahora tengo el control de todo. Cuando estás en un grupo te están dando la oportunidad y tienes que hacer lo que ellos te digan. Luego te vas ganando el espacio para poder cantar, escribir y producir con quien tú quieras.

Pero muchas de las decisiones las toma la discográfica.

Es como hacer una película: hay un guionista, un productor, un director. No es una dictadura: es una democracia, un trabajo de equipo. Desde que salí de Timbiriche empecé a decidir qué quería cantar. Ya no seguí a una manada, sino que afloró mi individualidad. El primer disco que grabé sola lo hice con un productor español, Miguel Blasco. Y no veía que me estuvieran obligando, sino como un trabajo en equipo.

Tu carrera está muy ligada a tu imagen. Tenés 38 años, ¿qué va a pasar cuando estés demasiado grande para sostener tu look sexy?

Estoy evolucionando como intérprete y como músico, y quiero que mi música también evolucione. El rocanrol es el rocanrol: si ves a Mick Jagger, tiene 60 y sigue siendo un rock star.

Pero Mick Jagger no muestra las piernas.

Hace un tiempo vi a Tina Turner: tiene 70 años y unas piernas que te mueres, y es una rock star. También tiene mucho que ver tu actitud, más allá de ser sexy. Tienen mucho que ver tus canciones. Yo qué sé; espero que a mi público le sigan gustando y que pueda retirarme siendo bisabuela. Qué quieres que te diga: las faldas bajarán un poquito. Pero cuando vi a Tina Turner y a Cher me di cuenta de algo. ¡Tengo futuro!