Glee: el lado oscuro de la adolescencia - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Glee: el lado oscuro de la adolescencia

Fox extrena, a las 22, la comedia musical "Glee",  del mismo creador de "Nip/Tuck", Ryan Murphy. Cuenta las desventuras de un grupo de "perdedores": los integrantes del coro de un secundario.

Once de la mañana en el Soho neoyorkino. En el Hotel The Mercer (lo más cool del momento), se espera que baje Ryan Murphy, ganador del Globo de Oro y creador de Nip/Tuck, para presentar su nueva criatura, Glee, que hoy, a las 22, Fox presenta en toda América latina.

La serie, que combina el "dramedy" con el musical, contará con 22 episodios de una hora. Y aunque algunos crean que porque tiene bailes, canciones y un elenco de estudiantes secundarios podría tener algo que ver con la exitosísima High School Musical, nada que ver. Por lo pronto, no tiene la inocencia del mundo de Disney, y los temas que trata incluyen, por ejemplo, la sexualidad y las drogas.

¿Un dato? En su preestreno en los Estados Unidos (fue en mayo, y el estreno el 9 de septiembre), 15 millones de espectadores vieron Glee, y lideró su franja horaria en el segmento de 18 a 34 años.

¿De qué va la historia? Will Schuester (Matthew Morrison), un joven profesor de español, decide recuperar la gloria del Glee Club, el coro del colegio, con la ayuda de su colega, Emma Pillsbury (Jayma Mays). Este coro alguna vez fue el más prestigioso de todos, pero con el paso de los años una serie de escándalos lo convirtieron en el refugio de los marginados. No será fácil, pero...

Silencio. Acá está Murphy, camisa y pantalones color crema combinados con sandalias de cuero, bien frescos, como su cabeza rapada, que ayudan a soportar el calor de Manhattan. ¿Si tiene aires de divo? Sólo el look, será muy agradable apenas empiece a hablar.

"Hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer algo musical, pero estaba muy ocupado con Nip/Tuck. Un día me acercaron un guión para una película que querían que produjera. Y me encantó, porque tenía que ver con lo que quería hacer. Sólo que me di cuenta de que más que un filme, tenía un enorme potencial como serie. Y en Fox enseguida se entusiasmaron. Quería hacer algo optimista sobre mi propia experiencia de chico.

Pero con toques más oscuros...

Cada episodio trata un tema distintinto, y hay algo que te hace sentir bien. No creo que sea dark, pero bueno, vamos, está hecho por mí. Creo más bien que es realista. Hay

cosas muy difíciles por las que se pasa en la adolescencia. Este show es la experiencia universal de sentirse parte, del amor, del rechazo. No es un show "de adolescentes".

¿A qué personaje se parecía usted de joven?

Yo era muy Rachel (se ríe). Era el presidente del club de teatro, vengo de una casa de clase media, iba a la iglesia... Crecí en Indiana, con la idea de que tenía un sueño más grande que mi ciudad, y viví con la idea de salir de allí, hacer mi experiencia. Pensaba que el mundo podía ser un lugar mejor. Uno de los personajes es gay y tiene una relación conflictiva con el padre. Es absolutamente mi experiencia. Cuando mi padre se enteró, se derrumbó. Si bien tenemos tres escritores, hay mucho mío en la historia.

¿Hacer un musical es más difícil que hacer una serie como "Nip/Tuck"?

Siempre parto de la premisa de que escribo para todos. Este es un mainstream show: debe ser para todos. De hecho, recibí cartas del público contándome experiencias muy íntimas. Es conmovedor. Y a la vez, tenemos todo el apoyo de Fox, con todos sus departamentos que nos apoyan. En ambos casos, la calidad no cambia.

¿Cómo es su método de trabajo?

Me gusta trabajar con anticipación. No soy de los que se guardan nada para el futuro, porque quién sabe qué es lo que te depara.

¿Cómo elige las canciones?

La música es muy importante en mi trabajo. Pero no la elegimos hasta que no sabemos de qué va el episodio. Si el tema es el rechazo, vendrá un tema que tenga que ver con eso. Analizamos las historias de cada personaje, yo escucho muchísimo material mientras viajo en auto y eso nos lleva dos días aproximadamente. Esto es como hacer una película cada siete días. Después, hay un supervisor, la grabamos, de ahí la llevamos al coreógrafo, trabaja varios días, lo apruebo y pasa a los chicos.

¿Cómo es trabajar con jóvenes?

Muy interesante. Mi papel es guiarlos, mostrarles cuáles son sus recursos. Por ejemplo, al que es un gran bailarín le escribimos algo para que se luzca. Y como son jóvenes, hay días que se sienten populares, otros que no quieren contar sus secretos de belleza, otros que lloran. Pero son buenos y dulces. Y muy talentosos. Matthew y Jane (Lynch) aportan mucho.

¿Qué les diría a los que comparan "Glee" con "High School Musical"?

Nunca vi HSM, pero los admiro por lo que hicieron. Tengo entendido que nuestro show no es como el de ellos, es más estilo Chicago, tiene actitud.«


Ver imágenes del programa en www.clarin.com

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