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Pearl Jam: poniéndose los pantalones largos

Entrevista con Mike McCready, Jeff Ament y Stone Gossard  Con 40 años y bebés, ya lejos de las bermudas "grunge", el quinteto que competía con Nirvana editó su noveno álbum, "Backspacer". Aquí una excursión a la ciudad donde aún trabajan.

Ahora tenemos la experiencia de estar tocando juntos desde hace 20 años, nos damos más espacio entre nosotros, y eso nos permite disfrutar mucho más", reconoce el bajista de Pearl Jam, Jeff Ament, hablando del noveno disco de estudio de la banda, Backspacer, que acaba de editarse esta semana. El título significa volver hacia atrás, "y revisitar los errores cometidos", según el cantante Eddie Vedder. Los cinco miembros de la banda, formada en 1990, superaron ya los 40 años, y esa madurez que transitan ahora -con chicos pequeños y pantalones largos en lugar de las bermudas- se traduce en el disco, especialmente en las letras reflexivas escritas por Vedder, como cuando dice en The End que quiere llegar a viejo.

Clarín visitó a la banda en sus oficinas de Seattle -la cuna del sonido grunge y de bandas como Soundgarden, Nirvana y Pearl Jam-, una ciudad que asoma por la ventanilla del avión envuelta por pinos. En el famoso museo del rock, Experience Music Project, las bandas locales tienen su propia sala, y el grunge es analizado con microscopio a través de recortes periodísticos de la época, posters y entrevistas.

"Nosotros no lo llamábamos grunge cuando tocábamos nuestra música, fueron los periodistas los que inventaron ese nombre y los que decidieron después que el género murió junto con Kurt Cobain", reflexiona Ament en el bunker de la banda, un galpón reciclado de más de 500 metros cuadrados en el que guardan todos los sets e instrumentos que hayan usado alguna vez, incluyendo unas 250 guitarras. El galpón, que llama "el warehouse", es, a su criterio, el mayor logro de la banda. Un edificio de colores claros, con posters de Obama en sus paredes. Los perros de los músicos, en tanto, deambulan por los pasillos.

Es muy divertido escuchar cómo el guitarrista Stone Gossard pronuncia la palabra "chimichurri", su salsa favorita desde que la probó en su primera visita al país. "Pesto argentino" termina diciendo ante la imposibilidad de repetir esa erre tan difícil para quienes hablan inglés. Mike McCready, el otro guitarrista de lujo en la banda, no sólo asegura que engordó comiendo carnes argentinas, sino que, además, señala orgulloso su cinto de cuero: "Lo compré en Buenos Aires, cerca del cementerio que está en el medio de la ciudad y lo uso todo el tiempo, es mi favorito". Los recuerdos son de noviembre 2005, cuando tocaron en el estadio de Ferrocarril Oeste. Jeff Ament cuenta que fue a una disquería porque quería conocer las bandas argentinas relevantes, y recuerda perfectamente el disco de Babasónicos que compró en esa ocasión. "Era el último disco de la banda (Anoche), muy cool, me gustó mucho, tiene cosas de Radiohead", elogia. Unos retratos de Warhol del pintor Salvador Dalí, del director John Waters y de la cantante Debby Harry -claras influencias de la banda- enmarcan la charla en un rincón del galpón, en el que hay varios pisos, una sala de ensayo y donde funciona también el fan club oficial, Club10. En YouTube se puede ver un video donde se escucha a Vedder diciéndole a los fans argentinos que son el mejor público que hayan tenido nunca. Vedder está ausente con aviso en la charla y es Gossard el que termina reconociendo, entre risas, lo obvio: que el cantante se lo repite a todos los públicos del mundo. "Pero es como que lo cree realmente cuando lo está diciendo y el público se pone como loco"...

Gossard y McCready eligieron a Vedder como vocalista de Pearl Jam cuando iniciaron la banda, después de estar juntos en dos grupos seminales del grunge, Green River y Mother Love Bone. "Le llegó un demo nuestro y le puso sus voces y cuando lo escuchamos decidimos que nuestra búsqueda había terminado. Habíamos escuchado como a diez, pero Eddie era tan bueno, que pensamos que uno se encuentra con un cantante tan bueno una sola vez en la vida. Su energía es espectacular, no podemos imaginarnos como hubiera sido Pearl Jam con otro cantante". Tenerlos juntos por un rato permite preguntarles como se sintieron cuando la revista Rolling Stone los dejó afuera de su lista de los 100 mejores guitarristas de todos los tiempos. La revista enmendó su omisión disculpándose con ellos dos y poniéndolos más tarde en otra lista, la de "los 20 nuevos dioses de la guitarra". "Al principio me sorprendí al no vernos en la lista, luego me enojé y al final la dejé pasar. Pero me gustó mucho que en esa lista de 20 nos pusieron a Stone y a mí juntos, como una armada de cuatro brazos", confiesa McCready. "Ocho brazos y una bestia, eso es Peal Jam", agrega bromeando Gossard, quien trata de minimizar el poder de esos listados.

Dicen que quieren volver a Argentina en el nuevo tour, que ahora incluye niñeras. "Es todo más complejo pero también es muy cool mostrarles a nuestros hijos lo que hacemos", aseguran. Y se ponen a hablar espontáneamente entre ellos de los videos de Plaza Sésamo que deben repetir una y otra vez para ponerlos a dormir. Les divierte la cantidad de veces que los chicos pueden mirar un mismo video o escuchar una misma canción. Ellos lo hicieron a principios de año, cuando remixaron su primer disco, Ten, del 91, y se enfrentaron con los recuerdos del pasado, parece ser que a regañadientes. En una de las canciones de Backspacer, Vedder canta que es difícil recordar cosas cuando se viaja a la velocidad del sonido y eso puede aplicarse para ellos, que pasaron de ser una banda de culto a llenar estadios y hoy son probablemente la banda de culto más popular de su país, con seguidores que dan la vida por ellos, al mejor estilo Grateful Dead. "Al principio no me gustaba mucho la idea de escuchar aquellas canciones y recordar aquellos momentos. Es como leer tu diario personal. Pero fue muy fuerte. Nos juntamos a ver fotos juntos, leer notas, cosas que habíamos escrito y nos habíamos olvidado por completo. Me hizo sentir mejor sobre esos años, por mucho tiempo los consideré años oscuros en lo personal", cuenta Ament.

Estando en Seattle, con tantas referencias a Kurt Cobain, es imposible no preguntarle a los Pearl Jam cuánto les molestó que Kurt los acusara de ser "rock corporativo". "Fueron los periodistas los que más trataron de enfrentarnos. Mi perspectiva ahora es que estábamos haciendo discos de punk rock antes de que Kurt fuera consciente de lo que era el punk rock. Ellos también hicieron negocios con una corporación, nadie zafaba en esa época en la ciudad. No sé tanto de Nirvana como para tener una opinión de ellos. La verdad es que tampoco nos importa mucho", dice el bajista. Matt Cameron, que fue baterista de Soundgarden antes de ingresar a Pearl Jam, es más tajante: "Les encantaba hablar mierda de otras bandas, eran jóvenes y arrogantes, se sentían el centro del universo". Ahí los Pearl Jam dejan algo en claro: hoy celebran estar vivos. «

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