Exiliados apoyan el concierto de Juanes - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Exiliados apoyan el concierto de Juanes

El grupo indica que impedir al intérprete y a otros artistas expresarse y dar a conocer su música es adherir a la misma posición de "censura" que ha implementado el régimen castrista en 50 años.

Una treintena de activistas políticos y de derechos humanos del exilio cubano en Miami respaldó hoy el polémico concierto que el cantante colombiano Juanes prevé ofrecer en Cuba el próximo 20 de septiembre. "Fundamentamos el apoyo en nuestras propias experiencias a lo largo de estos 50 años de tiranía, y en reconocer el escenario real de un pueblo incomunicado del resto del mundo, que siempre ha reaccionado con alegría y agradecimiento profundo a sus visitantes libres", dijeron en un comunicado.

El grupo indica que impedir al interprete de "A Dios le pido" y a otros artistas expresarse y dar a conocer su música es adherirse a la misma posición de "censura" que ha implementado el régimen castrista en 50 años y que viola la Carta Universal de los derechos humanos.

"Si estamos ante una tiranía que siempre ha objetado, rechazado y censurado a cantantes distinguidos en el mundo libre por sus letras a favor de la libertad, el amor, la paz, y acepta hoy la iniciativa de Juanes, ello es porque le es muy difícil decir no a tan distinguida personalidad internacional, pero deseos no le faltan", expresaron.

En su opinión, la intención de Juanes puede ser perfecta porque aparte de regalar su música al "pueblo esclavo de Cuba también -y aunque no sea su propósito- puede abrir una brecha de reclamación cívica de libertad al pueblo cubano". "Y apoyando el concierto de Juanes estamos colaborando a ello", afirmaron los representantes de las organizaciones Cuba Study Group, el Comité Cubano Pro Derechos Humanos, Consenso Cubano y el Partido Demócrata Cristiano, entre otras.

Recordaron que las "apasionadas posiciones" rechazaron otros eventos que generaron resultados positivos como una visita de los exiliados en 1978, que fue un reencuentro directo del pueblo de la isla con la familia. Aseguraron que aquella visita supuso la manifestación de un sentimiento de pueblo a pueblo que el régimen castrista no pudo controlar y que se despertaron conciencias adormecidas por el ostracismo y la separación que impone "el sistema totalitario de los hermanos Castro".

"En aquella primera etapa el pueblo cubano optó por emigrar. Tratemos que hoy no se siga cometiendo el mismo error y se busquen soluciones dentro de Cuba", sugirieron. En la carta se recuerda también que el exilio también se opuso a la visita de la Comisión Internacional de Derechos Humanos en 1988, que resultó ser un "triunfo" para el pueblo cubano con muchos resultados tangibles.

"A pesar de las severas críticas de algunos exiliados, por esa acción se movilizó una parte considerable del pueblo para hacer sus denuncias y ese informe sirvió para que todos los años siguientes se condenara a la tiranía y se nombrara un relator especial que mantuvo al régimen a la defensiva por muchos años", afirmaron.

La visita del papa Juan Pablo II, agregaron, recibió también críticas de toda índole, incluso algunos trataron de abortarla, pero se realizó y "fue positiva". "Después de la visita del Papa se abrieron puertas y horizontes para los religiosos cubanos que no podían rezar en público y eran discriminados. Se cantó a la paz, a la vida, y a ser libres, despertando a millones de jóvenes habituados a tomar el odio como base en sus vidas, pidiendo libertad después que el Sumo Pontífice expresara No tengan miedo ", señalaron.

El "Concierto por la Paz" de Juanes ha sido rechazado por los principales grupos anticastristas y reconocidos artistas e intelectuales cubanos en el destierro. Esos grupos y artistas cubanos han coincidido en señalar que Juanes en vez de cantar por la paz en un país que no está en guerra, debe ofrecer un concierto por la libertad de los cientos de presos políticos de la isla caribeña, por la convocatoria a elecciones y el respeto a los derechos humanos.

El pasado viernes, un grupo de exiliados destruyó a golpe de martillo copias de discos del artista colombiano y quemó una camisa negra en la famosa Calle Ocho de Miami. Juanes se ha defendido argumentando que el evento, a realizarse en la Plaza de la Revolución, en La Habana, carece de tintes políticos y que es un "concierto blanco" producto del amor que le tiene a Cuba.


Vía El-nacional.com