Cumbio auténtica - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Cumbio auténtica

Cumbio fuera de su contexto habitual: sin floggers amigos a su alrededor, lejos de un estudio de televisión, sin la necesidad de dar explicaciones sobre si los floggers odian a "los cumbieros" o viceversa. Una Cumbio a secas.

Invitada a "Mundo Bloggers", un evento para conversar y aprender sobre blogs, emprendedores webs y redes sociales; Agustina Vivero junto a Constanza Petti (Conz) fueron las encargadas de exponer sobre "Vidas Virtuales".

¿Cuáles son los límites de exposición pública de la vida privada? ¿qué consecuencias trae el salto a la popularidad? ¿son referentes de una generación? ¿cómo fue trascender las fronteras virtuales a otros medios y territorios? Fueron algunas de las cuestiones que se sobrevolaron la charla para tratar de comprender este fenómeno inédito. Y desde la simpleza de una chica de 17 años, "la flogger más famosa del país" aclaró todo ese ruido mediatizado que rodea su figura con pura autenticidad.

Primero repasó -una vez más- un poco su historia: que sacó un fotoblog y comenzó a tener amigos; decidió reunirlos en el Abasto y los amores/odios que despertaban su figura no hicieron más que hacerla conocida; luego una marca de ropa deportiva la eligió como modelo y todos se preguntaron quién es esta chica; los medios se interesaron por ella y le pusieron un micrófono en casi todos los programas de televisión abierta; sacó un libro, consiguió 22 millones de visitas y fue tapa del diario The New York Times. Todo en un lapso de pocos meses.

"Yo no lo busqué", dijo Cumbio sobre la explosión mediática de su figura. "No soy referente de nada", "mis amigos verdaderos son cuatro, los demás son contactos en el fotoblog y el MSN", "estudio periodismo porque quiero aprender a comunicar las cosas que quiero contar", "lo que publico es parte de mi vida y me siento orgullosa de haberlo hecho porque no es nada malo".

Sus frases dieron en el blanco ante el heterogéneo público de jóvenes, padres y docentes de todas las edades que colmaban la sala. Es más, algunos pidieron la palabra para felicitarla por su claridad y caer en la cuenta de que no es más que una adolescente con buenas intenciones, que un día empezó a publicar fotos en internet y de repente alcanzó cierta fama con la cual ahora debe lidiar.

Es cierto que jamás esquivó los flashes, obtuvo en rédito económico en toda esta historia ("no gané tanta plata como muchos creen", aclaró), y tuvo que aprender a sobrellevar la críticas despiadadas que hacen sobre su persona. Pero nada de todo esto parece inquietarla: sabe que es una chica con mucho por aprender, conoce el lugar que ocupa y por sobre todas las cosas, tiene claro lo que no es a pesar de las representaciones que le adjudican.

"Tengo una vida aparte de lo que es internet" llegó a decir, como si hiciera falta.

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