El futbolista más cool - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

El futbolista más cool

Santiago Solari, el Indiecito, es un bicho raro en el mundo de la pelota. Dueño de un discurso florido al extremo, hace una rabiosa campaña por el uso del saco y la corbata. Sus colegas, claro, se preguntan: "¿Y éste de qué plato volador se bajó?"

Habla florido y no pierde la elegancia ni aún cuando lo encara a las apuradas el micrófono de un periodista acostumbrado a escuchar "montañas de lugares comunes". El tipo, Santiago Solari, es un bicho raro en la jungla futbolera. Fachero, algo intelectualoide, anda por la vida desparramando su estilo y no precisamente adentro de la cancha. Porque, seamos sinceros, el chico no termina de adaptar su exquisita zurda a las necesidades de San Lorenzo. Por ejemplo, en la goleada de ayer ante River, apenas jugó 12 minutos y se tuvo que ir dolorido.

Algo europeizado , suele repetir que su vestimenta de cabecera es el ambo de corte a medida. No cualquiera, él usa los caros, los carísimos. ¿Y los equipos de gimnasia que tanto pierden a los jugadores? No entran en sus amplios roperos. El Indiecito dice: "Yo toda mi vida usé saco y corbata... incluso cuando iba al colegio. Me gusta verme bien", aclara ante las infinitas consultas sobre su novedoso physique du rol. Un detalle: sus compañeros del Ciclón ahora se mueven de riguroso traje. ¿Llegó el estilo Solari? Parece.

Hermano de la modelo Liz y habitante de una familia vinculada desde años a la pelota, allá en los comienzos Santiago se puso en el bolsillo a la exigente platea femenina de River. Lo amaban sin freno, por sus pisadas sublimes y también por sus ojos resplandecientes. No tardó en ser vendido a Europa, donde impuso su sello en España y en Italia. Siguió destacándose fuera de las canchas. El diario El País de España, que no le abre sus páginas a cualquiera, lo convocó para que volcara periódicamente sus interesantes ideas, en espacios que compartía con hombres de letras y otras especies no aptas _ por lo general_ para futbolistas.

Nada, pero nada, lo seducía más que volver a la Argentina. Ni los muchos euros que acumuló, ni la posibilidad de poder compartir asiduamente las glamorosas fiestas de ricos y famosos, como las de su ex compañero en el Real Madrid, David Beckham.

Marcelo Tinelli, al asumir las riendas del marketing de San Lorenzo, se puso como objetivo traerlo para tratar de eclipsar el devaluado mercado local. "Vengo a sumar", fue la frase de presentación de este muchacho que, con 32 octubres sobre sus espaldas, fue definido por la prensa como "un suplente de lujo".

A los detractores, Solari le tira en la cara un curriculum vitae envidiable. A saber. Militó en el Atlético de Madrid (1999-2000), en el Real Madrid (200-2005) y en el Inter (2005-2008). A lo largo de su carrera el ex jugador del seleccionado argentino conquistó _entre otras cosas_ tres ligas de Argentina e Italia, dos de España, dos Supercopas de España, una Supercopa de Europa, una Liga de Campeones de Europa y una Copa Intercontinental.

Un chico cool, sin dudas.





TE PUEDE INTERESAR