"Los chilenos son ingratos" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

"Los chilenos son ingratos"

Kudai se presentó en la 37ma edición de la Fiesta Nacional de la Manzana. En exclusivo, Ciudad.com habló con los cuatros ídolos del pop chileno y contaron todo.

El universo fue demasiado generoso con ellos. Así no vale. Son jóvenes, lindos y exitosos. Los Kudai se sientan, saludan afectuosamente y lanzan su lema partidario: "Somos una banda humilde". Así dijeron. Humilde. Símbolo de algo que se encargaban de mostrar, de notar, de subrayar y de aclarar cada vez que podían: "Lo que nosotros hacemos tiene que ver con la música pero también tiene que ver con ser mejores personas día a día". Silencio. Se callan un rato.

Es que Pablo, Gabriela, Bárbara y Tomás hablan mucho. Mucho. Están entusiasmados. Como nenes con juguete nuevo. Se ve que les gusta esto de ser reconocidos en la Argentina. Dicen que son más valorados acá que en su país. "Los chilenos nos dieron la espalda", cuentan estos chicos de veintipocos que se subieron a un escenario por primera vez a los once y que, en pleno Río Negro, rodeados de manzanas, ahora están "nerviosos" y a punto de presentarse para un auditorio de más de 30 mil chicos y chicas desaforados.

Kudai significa "joven trabajador" y estos cuatro pibes hacen honor al nombre. Van y vienen. De país en país. O del escenario al set. Hace dos días, llegaron a la Argentina para grabar el video de "Nada es igual", el primer corte de su último disco. "Un trabajo complicado porque ahí tocamos el tema de la mujer golpeada, de una adolescente que llega al hospital porque su novio le pega", dice Pablo y Bárbara agrega: "Nosotros nos caracterizamos por hacer temas de amor, pero también nos preocupa mucho transmitir mensajes que les sirvan a los adolescentes para el presente".

¿Desde cuando sintieron que Chile los había traicionado?
Nosotros nos fuimos a vivir a México. El mercado pop allá es muy amplio. Nos gusta esto de tener muchas nuevas cosas para probar a nivel artístico. La prensa amarilla chilena nos hizo mucho mal. Nuestros compatriotas no nos perdonan que hayamos triunfado en otros países de Latinoamérica. Queremos a Chile porque nuestras familias y nuestros amigos viven allá. Es sabido que nadie es profeta su tierra. No hay que vivir del rencor, esto es algo que no queremos transmitirle a los niños que nos siguen.

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