El martillo cayó, otra vez - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

El martillo cayó, otra vez

Queen + Paul Rodgers brindaron un magnífico show en Vélez que recorrió los grandes éxitos de la banda y los temas nuevos. Chequeá la crónica.

Queen + Paul Rodgers dejaron sentado que el rock todavía corre por sus venas. Con un show imponente que no tuvo puntos bajos, el trío británico hizo de las suyas. El recital abrió con una poderosa versión de "Hammer to fall" y la primera parte del setlist alternó hits de la vieja época de la banda de la Reina como "Another one bites the dust" y "Tie your mother down".

La incógnita recalaba en Paul Rodgers, no por sus aptitudes como músico, sino por cómo interpretaría en vivo los temas de Freddie Mercury. El ex "Bad Company" aprobó con creces el examen. No sólo le imprimió su propio sello a las canciones, sino que pudo darse el lujo de ponerse al hombro el escenario con sólo una guitarra electroacústica como compañera. La calidad del vocalista no fue menospreciada: el público quedó maravillado con su actuación.

Pero no sólo Paul Rodgers tuvo la oportunidad de destacarse como solista. El virtuosismo de Roger Taylor y Brian May está vigente. Al final de la larga pasarela que atravesaba el campo vip (plagado de espectadores), el baterista alimentó a la audiencia de percusión. Al principio sólo con un bombo, Taylor demostró que es un maestro del tempo. Paulatinamente los colaboradores le proporcionaron los diferentes cuerpos de la batería, para que luego se sume Brian May al frente del escenario.

El primer shock emotivo de la noche no se hizo esperar. May, sentado al borde de la pasarela recordó que faltaba uno de los integrantes de Queen y la gente estalló. Adelantó que iba a hacer "el tema de Freddie" y que Mercury mandaba saludos para todos. Nada más quedó por decir para que empiece a sonar "Love of my life" y más de una lágrima comience a caer de los ojos de los fanáticos. Luego llegó "Las palabras del amor", otra vez con May a la cabeza y su fluido castellano. "Este tema es para ustedes, este tema es de aquí", dijo.

Otro de los puntos altos fue la excelente coproducción de Taylor tocando el bajo con las baquetas, en el que adelantó "Under Pressure". Más tarde, May hizo las veces de Guitar Hero, con solos que pasaron los diez minutos con creces, entre los que sonó "Brighton Rock" con una particularidad: en la intro hizo el riff de "Keep Yourself Alive".

Hubo mucho más y aún así pareció poco. "Radio Ga Ga" tuvo un efecto explosivo en el público, pero los galardones fueron para "Bohemian Rapsody". Mercury se hizo uno con la banda otra vez, y desde las pantallas hizo emocionar a los presentes cantando como si nunca se hubiera ido.

Llegó la hora de los bises y otra dosis de revival. La banda se vistió con camisetas de Argentina (como Freddie en el 81 ) con un símbolo muy especial. Aquellos que vieron "Corazón de Caballero" (interpretada por el difunto Heath Ledger) sabrán que era el escudo de Sir Ulrich Von Lichtenstein. Esa película terminaba con un combo infalible: "We Will Rock You" y "We Are The Champions", y como casi religiosamente en los recitales de Queen, este no fue la excepción.

May también tomó las riendas para saludar a "los viejos amigos" y a "los nuevos" que se juntaron para revivir la historia de una banda que renace con el peso de saber que Freddie ya no está. Gracias Queen, que no pasen 27 años para verlos otra vez.

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