Primera cita: pura adrenalina - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Primera cita: pura adrenalina

En algún momento, todos pasamos por la instancia crucial del primer encuentro. Ese, que puede ser el comienzo de algo o simplemente, el fin de la nada. ´Por qué será que nos pone tan nerviosos? Por Analía Sánchez

Seguramente decimos "Primera cita" y miles de anécdotas llegan a la mente de todos los que escuchamos o leemos esas dos palabras que sueltas parecen inofensivas, pero juntas, dinamita.

Los nervios son una preocupación importante y nos pueden jugar malas pasadas. El baño previo, la elección dedicada de qué ropa nos pondremos, el perfume, todo tiene ese toque de alteración que hasta nos lleva a pensar: y si no voy?

Pero sí, vamos. Y ahí estamos, cerca del lugar, unos minutos tarde por las dudas, y el corazón late y late.

Cómo sos esa primera vez? Cambia en algo haberlo conocido previamente en otro contexto o que sea una relación virtual? Sí, sin dudas, claro que cambia.

Vayamos al Primer caso:

Lisa conoció a Pablo en una fiesta, los presentaron pero nada pasó. Algo entre ellos quedó ahí, que continuaría próximamente: una semana después, cuando ella se animara, averiguara su celular y le mandara un sms. Aún no se encontraron, pero lo harán el próximo miércoles por la noche en un bar de Palermo. Poco saben el uno del otro, pero sí, es una inevitable 1º cita.

Analicemos este Segundo caso:

Dos varones se conocen en un Chat, se sienten virtualmente atraídos, tienen varios puntos en común, tantos, que deciden intercambiar algunas fotos. Luego de unos días de contacto por este medio, prefieren dar la cara y así, planean el encuentro. También hablaron por teléfono, solo falta ese primer contacto físico, más no sea, café de por medio.

En el caso 1, todo podrá pasar. Ya se conocen físicamente, con lo cual –de algún modo-, correrán con ventaja por sobre el caso 2. Sin embargo, si nada tienen que ver intelectualmente, si uno de ellos es tan tímido que casi ni habla, o sí lo hace casi toda la noche por celular o enviando textos a sus amigos, muchas son las posibilidades de que la cita termine de forma no feliz para al menos uno de sus asistentes.

En el caso 2, si bien no se conocen en vivo –solo a través de la mejor foto de cada uno de ellos- pero sí saben de sus hobbies y preferencias temáticas (a ambos les apasiona el cine y la fotografía), es posible que la charla sea exitosa. Claro que si no se gustan, si no hay atracción física, todo quedará en palabras las cuales a lo largo de la noche terminarán por aburrir algo que comenzó de manera excitante y desconocida.

Entonces, es claro que no hay fórmulas. Pero sí hay cosas obvias que no debemos hacer, como por ejemplo: un monólogo constante acerca de nosotros sin escuchar al otro, hablar en forma incesante e insistente de un/a ex con quien rompimos hace poco, mostrarnos torpes y nerviosos/as o dejar expuestos todos nuestros traumas en la mesa de ese bar; es poco aconsejable.

Aunque nunca se sabe, puede haber algún valiente que contra todo pronóstico, se sienta atraído por el desastre inicial, y se anime a más.

Sea como sea, nadie olvida la primera cita con su pareja, la cual generalmente, se convertirá en una de las anécdotas preferidas de toda relación.

Qué recordás de aquel primer encuentro (o encontronazo)? Preferís tener una referencia física o te gusta el desconcierto de lo desconocido? De qué creés que dependerá el éxito?



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