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La idea fija

Cada vez son más los famosos que llenan las páginas de Internet con sus confesiones sobre su adicción al sexo o su auto internación en clínicas para tratar este problema. Pero ´cómo es posible detectarlo? o ´cuándo debemos preocuparnos? Por Analía Sánchez.

Uno de los primeros en confesar su adicción al sexo años atrás fue el actor Michael Douglas, sin embargo, en los últimos meses muchas celebrities aparecen en titulares de suplementos de prensa amarilla escrachados por su obsesión sexual.

Otros nombres conocidos son David Duchovny, de X Files, recientemente rehabilitado, Pelé, Linday Lohan, Tom Hanks, Hugo Jackman y Robert Downey Jr.

Pero, qué es la adicción sexual?

Los especialistas lo tratan como una variante más del trastorno obsesivo-compulsivo y no como el opuesto al deseo sexual inhibido.

Curiosamente, la falta de ganas es una consulta mucho más frecuente por parte de mujeres en terapias de pareja o sexuales, mientras que son los varones quienes en mayor grado muestran síntomas de trastorno obsesivo-compulsivo de carácter sexual.

La licenciada Virginia Martínez Verdier, en su Sitio Sexuar, opina que "desde los mandatos culturales y aún considerando los avances en este sentido el varón tiene permiso para intercambiar sexualmente con un gran número de mujeres, eso lo hace ´más hombre´. En cambio, en muchos ámbitos continúa considerándose que la mujer debe ser más selectiva y cuidadosa".

Ella explica que para considerar que una conducta sexual es adictiva existen ciertos parámetros a tener: el grado real de satisfacción de la persona en cuestión, la capacidad de controlar sus deseos, y la posibilidad de mantener su vida cotidiana sin que se vea perjudicada o perturbada por esos deseos.

Desde una perspectiva cognitiva-conductual, la obsesión se refiere al aspecto cognitivo del problema. La compulsión se refiere al comportamiento que se desprende de la obsesión . La persona se obsesiona con una idea y esa idea la lleva a una conducta determinada. Se convierte en un trastorno en el momento en que este mecanismo interfiere significativa y negativamente en la vida de la persona. El mecanismo es el mismo al que ocurriría con alguien que se obsesionara con otra idea que no tuviera un componente sexual. Desde esta perspectiva, que la obsesión sea de carácter sexual es irrelevante.

Cuando ofrecemos dicha explicación a los representantes de los medios de comunicación, parecen quedarse algo decepcionados . Quizás esperan algo un poco más exótico. Desde una perspectiva más psicoanalítica o psicodinámica, se pueden ofrecer explicaciones más suculentas. Puede resultar muy interesante analizar las causas por las que una obsesión se centra en algún aspecto sexual. Podría ser curioso encontrar las relaciones que puede haber entre la historia de una persona y su obsesión por el sexo ; en muchos casos puede tener relación con los tabúes del sexo y la represión sexual a los que la persona ha sido sometida a lo largo de su vida.

La persona se obsesiona con una idea (en este caso, sexual) y esa idea la lleva a una conducta determinada. Se convierte en un trastorno en el momento en que esto interfiere en su vida
Ciertamente, en consulta los tipos de compulsiones de carácter sexual que hemos visto son muy variados. Desde hombres muy aficionados a visitar a prostitutas o a consumir pornografía, hasta las obsesiones más propias del siglo XXI, como pueden ser a chats de sexo, al cibersexo... Cuando el trastorno obsesivo-compulsivo es serio, suele ser recomendable un tratamiento que combine fármacos con psicoterapia . Esto regularmente trae resultados más rápidos y eficaces, que dan al paciente un respiro de su obsesión y compulsión, permitiendo la intervención psicoterapéutica.

También queremos aclarar que hay personas que tienen un grado de deseo sexual intenso , sin que ello constituya un trastorno obsesivo-compulsivo. Como hemos dicho, ello dependerá de cuánto interfiera su conducta sexual en su vida cotidiana y las pérdidas que les suponga. Las pérdidas pueden ser tanto afectivas como económicas , llegando a perder o mermar considerablemente las relaciones con la familia, amigos y pareja, por su obsesiva dedicación a buscar compulsivamente relaciones sexuales. La tarea supone un esfuerzo considerable que ocupa tiempo y dinero. Algunos pueden dedicar grandes sumas, llegando a endeudarse en continua afición al sexo de pago .

Alguna vez sentiste que tus obsesiones sexuales te controlaban? Conocés a alguien en esa situación? Alguna vez perdiste el control de tu voluntad por cuestiones sexuales?  Perdiste alguna relación importe para vos por este tema? Qué opinás sobre este tema?


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