Amnesia post sexo - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Amnesia post sexo

Tras analizar varios casos similares, un neurólogo español dirigió un estudio basado en personas que después de tener sexo, se olvidan de lo ocurrido minutos antes. Si te he visto, no me acuerdo...

Dos personas tienen un encuentro sexual. Al final, aún con las sábanas tibias, una le pregunta: " Dónde estoy? Qué hago acá desnuda?". La otra, tras saber que no se trata de una broma por la repetición del suceso, se levanta algo frustrada, se viste y la acompaña al sanatorio más cercano.

De qué se trata?

El neurólogo Pedro Bermejo, atendió varios casos de gente con este tipo de síntomas. Si bien no es nada grave, aunque parezca mentira, sufren un trastorno de Amnesia Global Transitoria (AGT) desencadenado por el sexo.

Bermejo dirigió recientemente un estudio publicado en la Revista Española de Neurología, en el cual describe seis de estos casos. En ellos, las personas no se olvidan momentáneamente de todo, sino que sufren una alteración en la que no pueden registrar la información más reciente.

"Se acuerda perfectamente de quién es, pero no retiene nada desde que queda amnésica, por lo que comienza a preguntar en forma nerviosa, en donde está y por qué", explica el especialista.

Es un cuadro desconocido que puede durar varias horas y que aparenta tener su origen en una alteración momentánea del hipocampo.

Esta amnesia, también puede ser producida por el consumo de medicamentos, el dolor o el estrés. Sin embargo, lo que llamó la atención del neurólogo fue que la mayoría de los compañeros/as de estos pacientes, respondían que previo al caso de AGT, habían tenido sexo.

En uno de los casos que cita, un hombre de 59 años tuvo relaciones con su mujer en la ducha que acababan de instalar. Al terminar el encuentro, empezó a preguntar qué lugar era ese, ya que ni siquiera recordaba haber remodelado el baño.

Otro ejemplo, es el de un paciente que se había acostado con su mujer dos horas antes. Después de hacerlo, entró y salió varias veces de su casa sin saber si había llegado a ir a su trabajo.

Realmente debe ser muy difícil para ambos –quien lo padece y quien lo acompaña- encontrarse ante esta situación. Imaginemos si alguien nos lo hace, seguramente no le creeríamos, pensaríamos que se trata de una broma maléfica o un chiste de mal gusto.

Pero juguemos por un rato y contános: alguna vez deseaste perder la memoria después de un encuentro carnal/casual?


Fuente consultada: Revista española de neurología

TE PUEDE INTERESAR