María Fernanda Callejón: "Jamás me retiraré" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

María Fernanda Callejón: "Jamás me retiraré"

La actriz habla de su vida y repasa su extendida carrera: fue tapa de Playboy cinco veces, hizo programas para chicos, adolescentes y adultos, prime-time, teatro, revista, concert y cine; y hoy vuelve a bailar por un sueño. Por Agustina Capellini.

A los 40, María Fernanda Callejón reparte sus días entre la puesta de monólogos stand up "Confesiones de mujeres de 30" y el regreso a Bailando por un Sueño, a donde vuelve para ayudar a los niños que padecen epidermolisis ampollar, un trastorno hereditario caracterizado por la formación de ampollas en piel y mucosas ante el más mínimo roce o traumatismo. La piel es tan frágil y delicada que también se los conoce como niños con piel de cristal o piel de mariposa.

¿Cómo te preparás para el repechaje de Bailando por un sueño?
Con todo: se viene buenísimo, con mucho entusiasmo. Está bueno una oportunidad más, cuando salimos estábamos cansados, así que nos pareció bien, y nos parece muy bien reencontrarnos de nuevo el mismo equipo. El sueño es muy fuerte, hay mucho desgaste físico, mucha adrenalina, un poquito de stress. Es un certamen fuerte, donde se juegan también el show y lo mediático, además de lo artístico, así que todos los sueños valen. Pero si vamos a hablar de lo que a repechaje se refiere, creo que los niños piel de cristal se merecen una oportunidad más y para nosotros que, aunque seguimos trabajando después del programa, una aparición más en Bailando difunde muchísimo esta enfermedad que no la conocía nadie y para nosotros volver es un poco eso: difundirla.

¿En qué te cambió estar alejada de los medios a estar todos los días en el programa más visto de la TV?
Fue difícil volver. La verdad que tenía muchos temores por esto de lo mediático, yo soy bastante perfil bajo. La verdad que me encontré con una sorpresa: con un jurado muy querido, muy respetado, sentí que me respetaron mucho a mí, un gran cariño de Marcelo que ha sido mi jefe en otras oportunidades trabajando en la ficción.

¿Qué pensás de las chicas que llegan a la tele tan fácil y rápido sin haber estudiado nada?
Yo pienso que todo cambia y está bueno, es una nueva manera de ingresar a los medios que vale también, siempre y cuando el público lo apoye y lo compre. A veces obviamente me preocupa, ves algunas cosas que desbordan y decís "si ésto consume la gente, estamos en problemas", pero son divertidas, son personajes bizarros, cuando se pelean son muy divertidas y le genera un morbo a la gente. Creo que, sobre todo para el mundo de la tele que es un medio de comunicación tan masivo, se ha formado como un laburo ser mediático, que tiene una gran diferencia a ser un artista.

¿Cómo fue trabajar en cine con Cecilia Roth (Sofacama, 2006) y en teatro con Leticia Brédice (En la cola del avión, 2007)
Fue un antes y un después de Cecilia Roth en mi carrera. Una actriz proyectada, absolutamente protagonista, generosa, talentosa, nos hicimos hermanas de la vida. Aprendí muchísimo lo que es estar en un set de filmación, creo que con ella hice un curso acelerado; Cecilia, una persona entrañable. Y luego, Leticia, que fue una locura porque ya nos conocíamos, nos habíamos visto cuando gané los Premios Sur con Sofacama, después nos encontramos en El circo de Susana, me dijo que estaba escribiendo una obra y también, quedamos amigas y nos juntamos y nos extrañamos mucho arriba del escenario. Con ella me tocó otro circuito, que es el teatro y es otra cosa, es todo ahí y ella es...súper "brediciana", juega todo el tiempo con los límites en la actuación y también aprendí muchísimo. Yo rescato de las dos haber aprendido arriba del escenario, y después, como consecuencia, haber quedado amigas.

Hiciste cinco tapas de Playboy, ¿cuál es la diferencia entre la María Fernanda de la primera tapa y la de la última?
La última tapa es distinta, tiene una cadencia retro, como un guiño a tantos años de no haber posado para ellos y con una vuelta en una mujer de las cuatro décadas. Es una manera de reivindicar a las mujeres que hoy tienen la oportunidad de estar divinas y con una buena calidad de vida y también a mi público masculino que jamás me abandonó. En la primera tapa era la chica de Guinzburg, de Sofovich, una sex simbol de los 90, era esa chica que empezó exhibiendo su cuerpo y después decidió retirarse a tiempo y dedicarse a la actuación que en realidad era lo que quería; y sobre todo una mujer, de 40 pirulos que está bien con la vida, bien interiormente y que puede estar bien exteriormente y se puede presentar en un certamen como el de Bailando.

Vos empezaste a trabajar muy joven, ¿planeas un retiro joven?
¡Jamás me retiraré! Me voy a morir arriba del escenario. Me quiero morir arriba del escenario.




Fotos: Playboy julio 2007.

TE PUEDE INTERESAR