Alfano: "No tengo relación con mis ex" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Alfano: "No tengo relación con mis ex"

Dejando de lado todos los escenarios trillados para hablar de su separación con Matías Alé, Graciela Alfano invitó a Soledad Silveyra a su piso y habló de manera distendida de sus penurias. Soledad, ni corta ni perezosa, llevó las cámaras de Un tiempo después y obtuvo la entrevista que deseaban tener Jorge Rial, Viviana Canosa y hasta Susana Giménez.

"La pareja es la persona que tiene las suficientes defensas para verte como sos, no idealizado, y no dejarte. Las parejas se rompen cuando uno de los dos ya no tiene defensas para estar con el otro, y tolerarlo y verlo tal cual es y funcionar como espejo", teorizó Alfano cuando le preguntaron por quá no más tras 9 años de relación. Pero cuando el pobre Matías venía sacándola barata, Gracielita lo acusó de ser celoso: "ese sentimiento parte de la inseguridad que tiene Matías".

Contó los orígenes de la relación, pero al mismo tiempo habló de cómo disfruta su soledad. Orientada por Solita para que Alfano de respuestas de origen zen y auto definitorias, la entrevistada no dejó de autodefinirse y de contar los comienzos de la relación cuando la mayoría creía que iba a hablar sobre el final.

"No tengo relación con mis ex", dejó en claro la entrevistada dando a entender que con Matías no va eso de "seguir como amigos". Pero cuando se encaminaba a ponerle punto final a la cuestión, volvió a abrir una ventana de esperanza para los que creen en las reconciliaciones: "Soy una persona que puede pedir perdón. Donde veo que el resultado de mis acciones es perjudicial doy un paso atrás".

Al final de la entrevista, Solita (en lo que podría ser un homenaje a Jorge Guinzburg) le preguntó cuando tuvo su primera vez, y Alfano, que tenía más ganas de hablar de su última vez con Alé respondió con la frase más políticamente correcta de todas: "Fue a los 15 años, y fue una experiencia horrible".

Se confesó Graciela Alfano en este difícil momento amoroso, pero lo que podría haber sido una nueva edición de lágrimas para los programas de archivo, fue en cambio un soliloquio donde Alfano se alimentó el ego y trató de quedar bien parada, tratando de que los escándalos pasen de manera simulada.

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