Pinto y me voy - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Pinto y me voy

Este fin de semana se viene primer evento local de street art sponsoreado por una marca grande. El brasilero Alexandre Orion adelanta de qué se trata el art-attack.

Un evento de arte callejero y urbano sponsoreado por una gran marca. Esas son las premisas básicas del Puma Urban Art, que tendrá lugar este fin de semana con motivo del 60º aniversario de las zapatillas. Y fiesta va, fiesta viene, el lugar dará para mucho: en el Auditorio Buenos Aires se harán presentes grandes referentes de la movida underground de street art junto con algunas bandas y Djs. Entre otros, este fin de semana darán el presente Gary Baseman , Tim Biskup , Alexandre Orion y pfadfinderei .

Ciudad.com entrevistó a Alexandre Orion, que nos contó cómo y dónde ocurre su trabajo.

¿Cuál va a ser tu participación en el evento?
Traje fotografías de mis trabajos que ocurrieron en la calle. Esa es una de las características de mi forma de crear, que crío mecanismos para traer los trabajos callejeros a una galería de arte. Es una forma de traer documentos de lo que sucede en la calle: tengo fotos de interacciones de lo que sucede entre las personas y los grafittis.

¿Por qué crees que marcas como Puma ponen el ojo en tu arte?
Porque intentan marcar una tendencia de moda donde lo underground se trasforma en fashion. Pero es tan común como pasajero, que lo que viene a tanta velocidad lo que surge y es bello e impacta así también rápidamente se descarta.

El centro de tu trabajo es la interacción entre las personas y los grafittis: ¿en qué te elementos de una ciudad te fijas para provocar?
Me motivan distintas cosas de distintos lugares. Eso es porque cada imagen esta hecha para un sitio específico de una ciudad, y como cada sitio tiene una característica específica, cada imagen trata de un tema o un asunto específico. Pero al mismo tiempo como mi trabajo depende de las personas –porque se divide en etapas, donde primero pinto y después fotografío- porque ellas construyen relaciones con mis trabajos. Y eso es infinito, porque una foto puede ser perfecta, pero con el paso del tiempo aparecerían más y más fotos ideales. La fotografía tiene fin, pero en la calle tiene todas las posibilidades del mundo.

Imagino que al trabajar en la calle debes haber estado expuesto a situaciones peligrosas, ¿Qué recuerdos buenos y malos tenés?
Yo nunca viví situaciones peligrosas en la calle. Las únicas situaciones peligrosas en la calle son las que envuelven a la policía, porque me parece que la propia rua, la ciudad y las personas te protegen cuando estás de frente a la pared y a espaldas de todo. Pero nunca pase ninguna situación peligrosa que no haya envuelto a la policía, aunque sí tengo historias interesantes que no la envuelven. Por ejemplo, cuando estaba realizando mi libro Metabiótica y tenía que esperar para poder tomar mi fotografía (con la interacción de las personas que pasaban caminando) muchos homeless que vivían en la calle cerca del lugar donde yo había pintado, pensaban que a mí me interesaba fotografiar el graffiti solo, sin nadie cerca. Entonces ellos aparecían para impedir que las personas pasasen, pensando que a mi me interesaba sólo la pintura y se generó toda una situación formal muy interesante.

¿Qué tiene que tener una ciudad o una calle para que te motive a dejar tu arte ahí?
Es como te dije, cada imagen cuenta una historia específica y obviamente nunca repito la misma historia. Mi proyecto en sí es un gran libro con pequeños cuentos, donde cada imagen es un cuento en sí. Por supuesto que puedo –y un futuro lo voy a hacer- ampliar cada cuento, con nuevas imágenes y otros asuntos. Pero cada lugar está lleno de la vida cotidiana de ese lugar, y lo que ese lugar tiene para ofrecer es lo que yo potencialazo cuando hago una intervención. Todos mis trabajos tienen una técnica, un proceso, un contenido de mensaje, una estética y un lugar. Por ejemplo, mi último trabajo fue hecho en un túnel y usé la misma polución que estaba depositada naturalmente en las paredes del túnel para crear. Ese es un trabajo que técnicamente sólo puede acontecer en ese lugar, porque es el único lugar donde la polución se deposita.

¿Vas a estar pintando en Buenos Aires?
Espero tener oportunidad. Traje algunas cosas para intentar hacerlo, pero el problema generalmente es el tiempo de espera que tengo con la interacción de las personas que no puedo controlarlo y a veces tengo que quedarme hasta dos meses por una única situación.

Ahora que sos conocido, ¿seguís arriesgándote en la calle?
Sí, sin duda. Es que yo no tengo ese problema de ser conocido como un actor por ejemplo, y es algo maravillo de mi trabajo: puedo hacer cualquier producto artístico de mi vida y evitar estar presente en una foto.

¿Alguna vez te fotografiaste a vos mismo interactuando con tu arte?
(Risas) No, por el mismo motivo.

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