La balada del adiós - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

La balada del adiós

Los creadores del hit "Si tu no estás aquí" deciden colgar los guantes. "Después de siete años, sin duda hay un desgaste interior", confiesa Leonel. Tocarán en el estadio de Ferro.

Luego de siete años, uno de los dúos románticos más influyentes de la última década –que vendió tres millones de copias de sus cuatro títulos y logró llenar teatros en Latinoamérica, Estados Unidos y España-, decide ponerle fin a su historia: adiós, Sin Bandera. "Si tu no estás aquí", quizás su tema más conocido, ahora podría tenerlos a ellos mismos, el mexicano Leonel García y el argentino Noel Schajris, como destinatarios. El 15 de febrero, Sin Bandera dará su último show en Argentina, en el estadio de Ferro. Pero ahora, Leonel está al teléfono, y cuenta cómo preparan sus últimos acordes: "Estamos recuperando la energía y la buena vibra de la banda, haciendo un repertorio de estos siete años, rescatando canciones que no hacíamos hace mucho tiempo". ¿Peleas, celos, estafas? ¿Qué llevo a los Sin Bandera a dejar una carrera en la que cosecharon dos Grammies (como Revelación y Mejor Album), algunos Premios OYE, y un MTV Latin Award? Leonel le pone paños fríos al asunto: habla de nuevas inquietudes, personalidades distintas y ciclos cerrados. Pero quizá haya que leer entrelíneas...

¿Mejor solo que mal acompañado?
¡Ja ja ja! Definitivamente que es mejor solo que mal acompañado, pero en este caso la razón es otra, un ánimo de renovarse y de buscar cosas nuevas, que tal vez no encajaban dentro de Sin Bandera, que ya tiene su personalidad y su sonido. Hay cosas en nosotros, después de siete años, que se nos apetece muchísimo hacer y no entran aquí, entonces las tenemos que hacer por separado. Nos gusta lo que hemos hecho, pero no queremos que llegue el momento de que ya no nos guste.

¿Qué dijeron en la compañía de esta decisión?
Bueno, bueno... Siempre es difícil, tanto en la compañía, como con el manager, como con todos los que estaban involucrados en esto. Pues no les es tan fácil asimilar la idea de que Sin Bandera no va a existir, pero por fortuna hemos tenido el apoyo y el interés de mucha gente.

¿Cuáles son las nuevas inquietudes de las que hablás?
Hace tiempo que estoy escuchando folk americano, eso del contemporary songwriter, donde encaja de todo: country, rock suave, baladas. Mi siguiente trabajo, ya en solitario, va a tener un sonido muy influenciado por el folk americano.

¿Qué es lo que más vas a extrañar de Noel?
Obviamente su compañía como amigo, su sentido del humor y también su talento. Compartir un escenario con él siempre fue muy satisfactorio. Es un gran pianista y un gran cantante, que nunca te defrauda. En el escenario voy a extrañarlo por el resto de mi vida. Porque si un día no estoy bien, él siempre está para salvar el momento.

¿Y qué es lo que menos vas a extrañar de él?
Creo que a veces tener que dividir las decisiones no es tan bueno. Hubo muchas cosas que tuve deseos de hacer y se quedaron en el tintero. Creo que durante siete años tuvimos que lidiar con eso, porque además es diferente a una banda donde hay más integrantes, que se puede aplicar la votación democrática. Acá, que somos sólo dos, a veces no es tan fácil resolver el problema.

Alguna vez dijiste que ustedes dos eran dos personas muy distintas que se complementaban...
Sí, en realidad somos muy distintos. Tenemos costumbres de vida diferentes: Noel es un personaje diurno y yo, nocturno. Él, como buen pianista, es de orden y de números. Yo, como guitarristas, soy más despilfarrado. Creo que eso también ayudó mucho a que Sin Bandera tuviera un equilibrio.

¿Pero cuánto tuvo que ver eso con la ruptura?
Un poco... Sin ningún drama, definitivamente al ser personalidades diferentes tenemos distintos modos de ver las cosas y de resolverlas. Y después de siete años, sin duda hay un desgaste interior de cuánta paciencia y cuánta tolerancia tienes a las diferencias. Antes de que se convierta en un conflicto, decidimos darle este cauce a las cosas.





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