Escribe, cocina... ¡y lava los platos! - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Escribe, cocina... ¡y lava los platos!

"En casa ajena miro los discos y la heladera", cuenta la chef femenina más reconocida de nuestro país, que ahora presenta su primer libro, "Comer y pasarla bien".


Hace más de 15 años que está metida en la cocina probando desconocidas combinaciones entre sabores, creando nuevos platos, cocinando para famosos, re famosos, como Ricky Martin, Robbie Williams y los Red Hot Chili Peppers, y recorriendo el mundo en busca de lugares exóticos para ver lo que come su gente. Y como ya era hora de que Narda Lepes pusiera en palabras todo lo que sabe y fue aprendiendo en su extensa carrera, acaba de publicar su primer libro, Comer y pasarla bien. Son 223 páginas que entremezclan información, consejos interesantes, y algunas historias divertidas. Todo, acompañado de cientos de fotos de platos increíbles –que te dan ganas de recortar, ponerle algún condimento y ¡llevártelos a las boca!–. El libro va desde lo más básico, como puede ser aprender a hacer un puré, hasta una comida más extravagante, pero explicada de un modo muy sencillo. Para que cualquier dama o caballero al que la cocina le es un sitio muy ajeno, pueda ir, de a poco, tomándole la mano.

"Es el primer libro, entonces le apachurré (¿?) todo, le metí todo lo que pude. Tiene, además de recetas, tiempos de cocción, listas de ingredientes, combinaciones que quedan bien, por ejemplo, el pollo con el estragón queda bien, el huevo con el estragón queda bien, el tomate también. Si no sabés qué hacer, a partir de esa junta, ya tenés una base que queda bien", ejemplifica Narda. ¿En su casa cocina? "Muy poco, hago cosas muy rápidas en mi casa. Igual, generalmente siempre tengo cosas a medio hacer en la heladera, o la llamo a Ramona –su empleada– y le pido que me hierva unos alcauciles y cuando yo llego hago una salsa con arroz", comenta sonriente.

Narda, que comenzó siendo alumna de Francis Mallman, cuenta que cuando va a una casa lo primero que mira es el estante donde están los discos, para ver la música que escucha la persona. "Y le abro la heladera y las alacenas, para ver qué y cómo come. Es una manía que tengo", dice sonriendo. Ella trata, en lo posible, de comer sano y variado. "Trato de hacer lo que digo", agrega. Dice que, por suerte, nunca padeció ninguna enfermedad relacionada con la comida, y que "las dietas no sirven. Hay personas que hacen dieta toda la vida y lo que les pasa es que si viven comiendo calabaza y pollo hervido su piel, su pelo, sus uñas no van a estar bien, algún órgano también puede llegar a no estar bien, y por lo tanto, su aspecto tampoco va a estar bien. Entonces, capaz que se va a ver flaca como quería pero no se va a ver linda, ni va a estar saludable. Hay que llegar a un equilibrio", opina Narda.

La joven chef dice que no come nada light. "A la gente que se toma un helado, y después toma un café con sacarina, no la entiendo. Me parece que es un doble mensaje todo el tiempo, que te confunde y te estresa y que... En vez de clavarte un cuarto de helado, comete uno más chico y listo", dice. Y cuenta que las veces que trató de hacer dieta, ella que no come postre, por la presión y privación que sentía, después de furia, se comía una mousse de chocolate gigantesca. "Algo que no me comería en otra circunstancia, pero cuando estás a dieta se te desata una bestia interna. Entonces, tengamos equilibrio y sentido común, que es lo que dejamos afuera".

Un último consejito: comprar frutas y verduras de estación. Es la única manera de comprar alimentos frescos. ¿Por qué queremos comer duraznos y peras en invierno?, y pagar cifras ridículas y exorbitantes, si podemos comer naranjas, pomelos y mandarinas, que van a estar mucho más ricas y las vamos a conseguir a un precio razonable. Cada época del año tiene sus platos y sus alimentos, sepámos aprovecharlos.