Narco-corridos, pasito y grupera: la ceremonia de los muertos - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Narco-corridos, pasito y grupera:
la ceremonia de los muertos

Zayda y Sergio Gómez, del grupo K-Paz de la Sierra, pasaron estos días a engrosar la lista de los intérpretes de música regional asesinados. Narcotráfico y sicarios, primeros en los charts mexicanos.

Zayda Peña Arjona, la del grupo Zayda y los Culpables, la que se había hecho conocida por su tema "Amor Ilegal" y que había firmado las canciones "Narco", y "Lo quiero a morir", fue asesinada el sábado pasado, a las tres de la mañana. Dos disparos en la cara pusieron fin a su existencia. "Tiro de gracia" era otro de sus hits.

Sergio Gómez, en cambio, se había hecho conocido con el grupo K-Paz de la Sierra y su pasito duranguense. Su cuerpo, torturado, quemado y mutilado, apareció al costado de un camino rural en Michoacán, sobre la costa mexicana del Pacífico. Lo identificaron gracias al tatuaje de una pantera negra en su brazo izquierdo, y dedujeron que la muerte había sido por estrangulamiento.

Zayda tenía 28 años y murió en el área de terapia intensiva del Hospital General Alfredo Pumarejo, en la ciudad de Matamoros, muy cerca de la frontera con Estados Unidos. Había llegado herida con un tiro en la espalda, de salida en el cuello, que había recibido en un motel, donde dos personas más (una amiga de ella y un empleado) perdieron la vida. Zayda logró sobrevivir, pero su sicario no se perdonó el error de haber fallado: la buscó y lo corrigió.

Sergio tenía 34 años y venía recibiendo amenazas telefónicas desde hacía un tiempo. Michoacán no le era un escenario desconocido: hace un año había suspendido un show ahí mismo, asustado por esas amenazas. Esta vez, decidió no suspenderlo.

Desde Brownsville, Texas, del otro lado de la frontera, el Sheriff del Condado de Cameron indicó que colaborará en la investigación de la muerte de Zayda, ante la presunción de que el culpable pudiera haber cruzado la frontera. Muy cerca de Matamoros fue hallado un Dodge Intrepid con placa de Texas, con una pistola 9 milímetros en su interior. Creen que fue la que se usó para matar a Zayda. Hay dos hipótesis: una apunta a relaciones con el narcotráfico; la otra, a una venganza pasional lésbica. Especulan con que Zayda estaba en el motel con su nueva novia, cuando los descubrió el ex novio y, en ataque de celos, empezó a los tiros. La hipótesis surge de las sospechas que imponen las circunstancias de muerte de Ana Bertha González, la amiga de Zayda, desnuda en la cama al recibir los impactos.

"Lo mataron a golpes, lo estrangularon y le quemaron partes del cuerpo", dijeron en off los forenses que revisaron el cadáver de Sergio. "Pero no lo llegaron a descuartizar". Juan Antonio Magaña de la Mora, titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Michoacán, informó que no tienen idea por dónde empezar la investigación. En sus palabras: "Se siguen todas las líneas para esclarecer los hechos, sin descartar ninguna". El domingo a la madrugada, luego de un show, las tres camionetas que trasladaban al grupo K-Paz fueron interceptadas en la ruta por un convoy de cerca de cincuenta personas (según estimó el periodista de farándula Arturo Rivera), que secuestraron a Sergio. Según la prensa local, también se llevaron a dos empresarios, Víctor Hugo Sánchez y Javier Rivera, aunque ellos fueron liberados horas después. Sin embargo, desde la fiscalía michoacana no confirmaron el doble secuestro. El domingo a la tarde, el grupo K-Paz tenía que presentarse en Puerto Vallarta para presentar su nuevo disco, "Capaz de todo por ti". Nunca lo hizo.

Muerta Zayda, sus discos se agotaron en Matamoros. Y hasta se dice que los empleados del motel Mónaco, donde se inició la balacera, piden 20 mil pesos mexicanos (unos 1.840 dólares) para abrirle a la prensa las puertas de la trágica habitación 11, allí donde también murió un compañero de ellos, Leonardo Sánchez, cuando fue a ver a qué se debía tanto alboroto. En vida, "la Dama del Sentimiento", como la llamaban, nunca había podido agotar ninguna de sus placas: ni "Enamorada", ni "Como mariposa", menos "La sentimiental", y tampoco "Para enamorados".

"Los medios nos han estado hablando para saber qué pasó y la verdad es que aún no tenemos una versión oficial. De parte del grupo sólo nos avisaron que tuvieron que salir de emergencia a Estados Unidos, donde se sienten más tranquilos", informan desde DISA, la discográfica del grupo K-Paz. El grupo se hizo famoso al ritmo del pasito duranguense, desde que surgió en Chicago en 2003. "Con olor a hierba" y "Jambalaya" fueron sus primeros hits. "Arransando con fuego", "20 éxitos con fuerza duranguense", "En vivo. Más capaces que nunca", "Pensando en ti", "Conquistando corazones" y "Capaz de todo por ti", sus discos. Los tapes preparados para la grabación del videoclip del próximo hit, "Un buen perdedor", quedaron vírgenes.

Zayda y Sergio eran dos de las nuevas figuras de la música regional mexicana, cada uno en lo suyo (ella, en la música grupera; él, en el pasito duranguense). El género, que también se ramifica en el narco-corrido (cuyas figuras emblemáticas, por ahora sanas y salvas, son los Tigres del Norte), es el más picante de la música azteca. Más polémico que la cumbia villera y más real que el gangzta rap, el regional mexicano tiene también entre sus mártires a Trigo Figueroa y Valentín Elizalde (alias "el Gallo de Oro"), muertos a plomo en 2006. El primero, en Texas. El segundo, cerca de Matamoros. En el peligroso oficio de cantar canciones populares norteñas, las historias de tiroteos y crímenes por encargo ya no son sólo parte de las letras, sino también una realidad inquietante...