Battles: "En vivo somos un laboratorio" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Battles: "En vivo somos un laboratorio"

Encabezada por el hijo del jazzman Tony Braxton y con un ex Helmet en batería, Battles es la nueva sensación del rock progresivo neoyorkino. Rock del siglo XXIV, aquí y ahora.

Ya se sabe cómo son las cosas: cuando una banda internacional llega a Buenos Aires, lo más probable es que antes y/o después, sigan recorriendo, en orden azaroso, las distintas capitales o ciudades importantes del subcontinente ofreciendo sus respectivos shows. Por eso es circunstancial que Dave Konopka, bajista-guitarrista-ruidista de Battles, esté por probar sonido en el Clash Club de Sao Paulo cuando hablamos por teléfono: podría estar en Santiago (como ayer) o en Buenos Aires, como va a estar el viernes, presentándose con la banda en el ciclo Compass!, de Niceto. Lo que no es circunstancial es que la banda haya dado solamente tres notas a medios nacionales (y que ésta sea una de ellas).

Para quienes nunca escucharon a Battles, una definición rápida podría ser: "es como música del siglo veinticuatro". Y una sugerencia: escúchenlo rápido. La banda está formada por John Stanier (ex baterista de Helmet y de Tomahawk, con Mike Patton), Ian Williams (ex Don Caballero), Konopka, ex guitarrista de Lynx, y Tyondai Braxton, hijo del músico de free jazz Tony Braxton, y es un verdadero dream team del rock progresivo y experimental neoyorkino que ya sorprendió a todos con su disco debut Mirrored (publicado por Warp Records este año).

Los críticos y la gente adoraron el disco. Siendo tan distinto esto a lo que venía haciendo antes cada uno de ustedes, ¿realmente esperabas este recibimiento tan positivo?
No. Si la pregunta es si lo esperábamos, no, no lo esperábamos. Es decir, nosotros pasamos mucho tiempo escribiendo canciones nuevas y teniendo grandes charlas sobre, bueno, nuestro arte, sobre lo que hacíamos y qué queríamos con esta banda. En ese sentido estábamos muy seguros cuando decidimos grabar el disco. Es tan gratificante cuando hacés algo que realmente te gusta y con lo que te sentís cómodo... Y es mejor cuando la gente nota esto y responde bien, más allá de la historia musical de cada uno. Porque ninguna de las bandas en las que tocó cualquiera de nosotros condiciona la música que hacemos ahora, y sin embargo nuestro público ha sabido apreciarlo. A nosotros nos gusta lo que hacemos, entonces, que a ellos les guste nos estimula mucho.

De alguna manera da la sensación de que la música que hacen no pertenece a este tiempo. ¿Dónde crees que reside este elemento tan novedoso en Battles?
No hay nada que sea nuevo, en el sentido de que todo lo que hacemos ya fue hecho antes. Es más una nueva manera de interpretar y hacer las cosas. Muchas de las ideas que tenemos en realidad las tomamos de distintos géneros musicales, pero la manera en la que combinamos estos elementos y los hacemos interactuar entre sí nos lleva a la búsqueda de algo nuevo con respecto a lo que es la música actual.

Escuchando el disco es difícil imaginarse cómo puede llegar a sonar eso en vivo...
Tocamos todas las canciones del disco, y suenan como suenan en el disco, pero cuando salimos de gira tratamos de jugar con los detalles. La diferencia es que el disco es una experiencia controlada, mientras que en vivo se trata más de la relación entre el público y la banda. En vivo somos un laboratorio en el que podés ver con tus propios ojos cómo los cuatro ensamblamos nuestras partes y terminamos formando una canción.

¿A que te referís con eso de "relación entre el público y la banda"?
A veces podés ir a un show y encontrarte con que la gente se mantiene fría, sin ganas de participar. Y otras veces, bueno, nunca llegamos al punto de un karaoke, pero se produce una energía en el lugar, que se genera entre el público y la banda. Y cuanto más fuerte es esa energía, mejor es el show. Tuvimos noches en las que tocamos para treinta personas, y se produjo una energía impresionante; y también hemos tocado para mil personas sin que pase lo mismo, y fue mucho más aburrido.

¿Qué expectativas tenés para el show en Buenos Aires?
No tengo ningún tipo de expectativas, porque nunca estuve en Argentina. Sólo John, el batero, tiene algunos amigos ahí. Pero como banda, estamos muy contentos de poder tocar en Buenos Aires. Dejo todas mis expectactivas abiertas... ¡Y de seguro tomaremos unos buenos vinos! 





Battles se presenta el viernes 23 desde las 22 hs. en Compass! Más tarde, tocarán Lucas Marti (2.30 hs) y No lo Soporto (1.30 hs.), con musicalización de Fabián Dellamónica y Juanma Grillo; y en el Lado B, Avi (Live!) y los no-Djs de Phonorama (Lado B). Todo en Niceto Club, Niceto Vega 5510.