El planeta de Axel Krygier - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

El planeta de Axel Krygier

A solas en su laboratorio, el multiinstrumentista que tocó con Charly García, La Portuaria, Soda Stereo y Kevin Johansen invita a pasar y muestra en visita guiada cómo nace la música. Un viaje sonoro.

Igual de extenso que el pasillo que desemboca en su PH del barrio de Colegiales es su carrera como músico. Tenía 13 años cuando arrancó jugando para el equipo de los folkloristas, pero, a los 17, el pelo largo, las noches de arenga a Los Redondos en Stud y haberse cruzado con Luca Prodan terminaron por confirmar su pase al rock. La primera casaca que se puso fue la de Instrucción Cívica, junto a Kevin Johansen. Luego dio el salto a La Portuaria, donde se quedó seis años entre el 90 y el 96. Al toque pasó a préstamo a Soda Stereo y participó de la última gira. Lejos del retiro, hizo –y todavía hace- música para películas y siguió pelando su polifuncionalidad instrumental, pero ya como solista. Con tres discos editados –"Zorzal" es el último, en 2005-, Axel Krygier, de él se trata, se presenta este viernes 26, desde las 19 hs (se suspendió por lluvia). y con entrada gratuita, en el Planetario, en el marco del ciclo Música en el Planetario, que organiza el Gobierno de la Ciudad.

Una vez que atravesamos ese largo corredero, la cocina asoma envuelta en un desorden en el que sólo pueden nadar los padres de ese desorden. Una mesa de madera que sostiene vasos, tazas, ropa y discos nos flanquea el paso y obliga a corregir la marcha hacia la derecha. En uno de los ambientes que nos chocan se encuentra el estudio donde Axel mezcla todos los sonidos.

Dos notebooks respiran acordes nómades: Krygier los junta, los separa y los cambia de máquina con la misma tranquilidad que demuestran los zorzales que entran y salen del nido que mece en el árbol más grande del jardín. Un ventanal virgen de cortinas permite una vista privilegiada, una inspiración para el músico. Casi como una rara mezcla -otra más- entre la tecnología más avanzada y la naturaleza. A los costados, dos guitarras y un tambor lucen firmes y prolijos como los granaderos que custodian la Casa Rosada.

Salimos y continuamos la charla en el ambiente contiguo. Un piano coqueto abraza partituras sedientas de que alguien las interprete. "Me hubiera gustado ser pianista", dice. Un mueble que va casi de punta a punta es la "Casa de los CDs". Hay cientos. También se ven varios vinilos que ya no pueden disimular el paso del tiempo. En el sillón que da al jardín dos guitarras criollas posan cuerdas arriba. Queremos pisar el verde césped, la llave está en la ranura... pero no. Garúa y Axel veta el acceso. Hablamos de su encuentro con Luca y cuenta que hace poco un periodista le alcanzó el recorte de la nota en la que Prodan aseguraba que "Krygier es uno de los que más me gusta". Y no se equivocaba el tano...









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