Hijos de Tigre - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Hijos de Tigre

Hace 10 sembraron la semilla del reggae en el norte. Hoy, sus raíces están fuertes y florecen. Los visitamos en la sala, y en esta videonota nos regalan música y palabras.

En 10 años pueden pasar muchas cosas. Ninguno de ellos fue ni será la misma persona que era después de la noche del viernes. Supongo que con todos los seres humanos sería igual. No cambiarán en la esencia, porque son gente que no se la cree y hasta toma con cierta timidez su momento de fama. Pero es difícil que la fiesta que viene no sea un punto de inflexión para Nonpalidece por todo lo que significa. Más allá de que hayan tocado para más gente en los shows de Tigre, esto es otra cosa. Es triunfar fuera del pago.

Está bueno ver crecer una banda hasta llegar a la madurez artística. Se parece mucho a la vida. Llegar a Obras es como la misión cumplida, pasar de pantalla, terminar la escuela, jugar en primera. Quedó claro que era de pura cepa la semilla que se plantó allá por 1996, para el primer show de Nonpalidece donde sólo estaba Néstor (voz) sobre el escenario, y varios de los que forman hoy la banda acompañando ahí abajo y formando parte de esta historia aún sin saberlo. Hoy florece Nonpa, y sus melodías inspiran, elevan, reconfortan y regalan alegría. Se lo ganaron. Se lo merecen.

Siempre es bueno en este tipo de momentos históricos en la vida de una banda mirar para atrás y recordar de dónde se viene, cuánto costó y lo por qué valió la pena hacerlo. Entonces, para recordar aquellos viejos primeros tiempos y recordar anécdotas; para hablar de la identidad del reggae en nuestro país y de la suya propia; para pedir un deseo, dar gracias y, quizás si hiciera falta, pedir disculpas; para ver si irían a tocar a Gualeguaychú para sumarse a una lucha que los toca de cerca y no es otra que el respeto por el agua y la naturaleza; y para cerrar los ojos e imaginar cómo será su primer Obras; nos fuimos a verlos a la sala de ensayo donde definen hasta el más mínimo detalle y arreglo de cada tema. De yapa nos dejaron colarnos adentro para compartir con ustedes parte de los preparativos.

Es difícil escribir sobre una banda con la cual uno disfruta al mango en cada show y no parecer complaciente. ¿Deberíamos decir algo malo? Y si no se nos ocurre, ¿qué? ¿Lo inventamos? No, mejor invitarlos a verlos, y después vemos qué les pareció. Porque, como dijo el amigo Néstor en el video que vieron arriba: "En la cancha se ven los pingos...".

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