Carmen Barbieri y su tragicómica anécdota: "Yo robé por Federico. Es muy feo contarlo, fue una boludez; pero afané unos Playmobil" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Carmen Barbieri y su tragicómica anécdota: "Yo robé por Federico. Es muy feo contarlo, fue una boludez; pero afané unos Playmobil"

La actriz estuvo en Animales Sueltos y contó paso a paso cómo hacía para poder darle un gusto a su hijo en tiempos económicos difíciles.

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Alejandro Fantino recibió en la noche del martes a Carmen Barbieri en su sección Mano a mano de Animales Sueltos.

"Fede se volvía loco por los Playmobil, él quería tener varios no uno solo. Entonces, yo agarraba la caja y le metía dos más al paquete que llevaba uno".

A pesar de que la actriz ya ha contado muchos detalles de su vida, el conductor supo bucear por anécdotas inéditas y logró una tragicómica revelación.

Carmen recordó tiempos difíciles de su economía y relató una historia de cuando su hijo Federico (25, fruto de su relación con Santiago Bal) era chiquito: "Él fue un niño feliz, nunca me vio llorar ni sintió las necesidades por las que pasábamos... Pero yo robaba por Federico".

Fantino quiso empatizar y agregó: "Bueno, a todos nos ha pasado alguna vez, yo robé latas de atún en Misiones". Barbieri siguió: "Ja, sí. Es muy feo contar que robé, pero ¿sabés cómo robaba? Era bárbaro. Es una boludez, sí, pero afané. No voy a decir el nombre del lugar porque es grande y conocido, es un supermercado grande, grande. Fede se volvía loco por los Playmobil, él quería tener varios no uno solo. Entonces, yo le metía dos más al paquete que llevaba uno. Encima, cuando llegábamos a la caja Federico decía '¡mamá!' y señalaba, ¡me mandaba en cana en la caja, él quería que yo garpara! Ja, ja. ¡Lo mal que lo pasaba en esas cajas! Habré robado dos o tres veces nada más... Pero no podía soportar que no tuviera el juguete más nuevo".

Carmen también recordó: "Otra cosa que hacíamos era ir a una casa de lotería por Belgrano, donde siempre vivimos, y comprar esos billetes para raspar. Entonces, como conocíamos a los señores mayores y lo sentaban a Fede en el mostrador y le decían 'vos raspá' y se ganaba 70 pesos ponele o 180 pesos que era una fortuna para mí en ese momento. Yo con esa plata iba y le compraba esos juegos que hay que armar y él tiraba una bola y se rompía toda la estructura. Lo más gracioso era que lo hacía una vez y lo dejaba, no jugaba más con eso".

¡Mirá cómo cuenta Carmen Barbieri su tragicómica anécdota!