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Dramático testimonio del guardaespaldas que estuvo junto a Ricardo Fort hasta horas antes de su muerte: "Todo lo que pasó es extraño, nadie esperaba esto"

Willy, amigo y custodio del millonario fallecido, relató en Intrusos sus últimas horas de vida: “El domingo le diagnosticaron una intoxicación por exceso de analgésicos”. 

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Pasaban las parejas, los amigos, los compañeros de trabajo pero en la vida de Ricardo Fort había una constante: su grupo de guardaespaldas. Siempre custodiado de cerca, el millonario iba a todas partes rodeado de hombres musculosos que lo protegían.

Willy, quien además de cuidarlo durante los últimos cuatro años, era su amigo, habló en Intrusos y contó cómo fueron las últimas horas de Fort antes de fallecer el lunes por la madrugada por un paro cardiorrespiratorio en el Sanatorio de la Trinidad.

"En Miami no dio con la gente adecuada, fue un suplicio estar allá. Se le administraron drogas raras".

A continuación, algunas de sus declaraciones:

- "Era su amigo y un acompañante porque estuvimos en todas las internaciones, también era una especie de enfermero. Mi trabajo era poli rubro: desde cuidarle la espalda hasta bañarlo. Siempre había un custodio con él".

- "El domingo estuve seis horas conteniéndolo, porque se caía. Ese día le cambian la medicación. Era un tipo muy difícil y la idea era sedarlo para que esa rodilla se quedara quieta. El fémur estaba a punto de romper el tejido. Era increíble cómo un tipo se podía bancar una cosa así: ¡a mí se me levantó siete veces de la cama!".

- "Ricardo tenía un umbral de sedación muy alto, yo lo he visto totalmente sedado en terapia intensiva y se levantaba pegando patadas igual. Lo que se le da es una analgesia muy fuerte, con dos drogas: el fentanilo y la metadona".

- "Desesperado, trató de buscar la solución en Estados Unidos. Pero en Miami no dio con la gente adecuada, fue un suplicio estar allá. Se le administraron drogas raras. Le sugieren (porque a Ricardo no le podían prescribir nada, él tomaba si quería y sino se automedicaba) la oxicodona, una droga muy fuerte, y empieza a tomar eso. Comienza a tener problemas: divagaba, igual no quiero contar algunas intimidades… Se quedaba dormido, parecía estar en viaje… Se asusta y trata de quitarla, pero ya había generado un sentimiento de abstinencia. Costó un montón que la deje porque tenía unas abstinencias terribles".

"A mí se me levantó cincuenta veces en la clínica con la rodilla quebrada y ya inconsciente casi se va por la ventana".

- "A él le querían robar desde el agenciero de autos hasta los médicos. En un momento, hicimos todo un show en Miami y les dijimos a los médicos que Ricardo estaba muy agresivo, que le pegaba a la gente, entonces se asustaron y aceptaron mi idea de darle placebos (pastillas sin efecto fisiológico). Porque Ricardo ya pedía algo más fuerte que la oxicodona ya que nada paraba su dolor y ellos le dijeron “adrenalina”. Ahí entraron los placebos por decisión nuestra. Los placebos también se iban a dar en Buenos Aires porque por ahí él tenía una adicción psicológica de necesitar tomar algo siempre para el dolor".

- "Era un toro, tenía muchísimo aguante con el dolor, a mí se me levantó cincuenta veces en la clínica con la rodilla quebrada y ya inconsciente casi se va por la ventana. Nos volvió locos a mí y a Gustavo Martínez el domingo".

"Estaba ido pero no dejaba de moverse, se levantaba y se caía. Se resistía a dormir y descansar, a estar acostado. Jamás vi algo igual".

- "El sábado estaba más o menos bien, lucido. Pero el domingo no me gustó nada cómo estaba. Pedí que no le pasen más llamadas y ahí entra en un cuadro rarísimo. No se sabía qué hacer, estaba con dolores, no paraba de moverse. Estaba ido pero no dejaba de moverse, se levantaba y se caía. Se resistía a dormir y descansar, a estar acostado. Jamás vi algo igual".

- "A las 18.30 viene un equipo médico y le diagnostican una intoxicación por exceso de analgésicos. Se le da un antídoto para sacarlo de ese cuadro. Yo me fui a las 8 que llegó mi relevo y a las 10 lo suben a terapia para lograr una sedación más controlada".

- "Es muy aventurado hablar de mala praxis y si lo pensaría, me lo guardaría para mí, jamás lo diría. Es un tema bastante complicado como para meterme. Yo digo que es extraño todo lo que pasó, nadie lo esperaba. En Miami era otra cosa, todos nos mirábamos como diciendo ‘acá puede pasar’ porque era un caos. El era como el ave fénix, lo veías destruido por operaciones complicadísimas y después lo veías en la calle como si nada. Renacía de la nada".