La conmovedora historia de Luis Ventura con su papá - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

La conmovedora historia de Luis Ventura con su papá

El periodista visitó Infama, y se emocionó hasta las lágrimas al contar anécdotas familiares y revelar cómo fueron los últimos diálogos con su padre en vida.

El recuerdo de su papá, Don Antonio, volvió a emocionar hasta las lágrimas a Luis Ventura. El periodista visitó Infama, donde describió cómo fue la relación que mantuvo con su padre de joven y cómo fueron las últimas charlas en vida, hace apenas un año.

Orgulloso, Ventura se deshizo en elogios a su papá: "Fue un genio, un tipo adelantado a su tiempo". Luego contó: "El momento más difícil fue cuando le dije que iba a dejar la carrera de ingeniería, yo estaba cerquita de recibirme. Me habían ofrecido cubrir el Mundial 78 para la revista Goles y el diario Crónica, era un fangote de guita. Y la verdad que Ingeniería no me gustaba, me iba a recibir, iba a colgar un cuadrito, todo fenómeno, iba a ser un excelente título pero iba a ser un infeliz".

"Cuando le dije que largaba la carrera de ingeniería, vi esa mirada, bajó los ojos y me dijo ‘me estás defraudando’. Yo sabía que estaba dando el paso que quería dar por vocación, pero que le estaba clavando un puñal en el pecho".

Rememorando el diálogo cara a cara con Don Antonio, Luis confesó: "Cuando lo vi, se me cayó el alma, cuando le dije que largaba la carrera, vi esa mirada, bajó los ojos y me dijo ‘me estás defraudando’. Yo sabía que estaba dando el paso que quería dar por vocación, pero que le estaba clavando un puñal en el pecho. Entonces, mi viejo me dice ‘me estás matando, pero a mí me pasó exactamente lo mismo’. Mi viejo fue técnico en motores, pero le gustaba el periodismo. ‘Vos inicias un camino, vas a tener que laburar hasta el último de tus días, pero a lo mejor vas a ser feliz, si es lo que vos querés. Hacé lo que quieras, yo se lo voy a contar a mamá’. El se encargó de contarle, y mi vieja me dijo barbaridades".

Al final, conmovió: "El sabía que se moría, me pidió que lo dejara morir, que no lo sostuviera, porque terminaba sufriendo. Lo aguantamos lo que pudo… Un sábado pasé y me pareció que estaba bárbaro, no lo quise despertar. Hice el mandado que tenía que hacer, y cuando volví, se había ido". El llanto se contagió en el estudio con Marina Calabró sensible por la salud de Juan Carlos Calabró, su papá.

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