Leo Montero: "Si no maduraba y me preparaba más, me iba a quedar ahí; tenía que dar otro paso, y lo di" - Ciudad Magazine Pasar al contenido principal

Leo Montero: "Si no maduraba y me preparaba más, me iba a quedar ahí; tenía que dar otro paso, y lo di"

El conductor (nominado) de AM se prepara para conducir la previa del Martín Fierro 2013, pero antes habla en un mano a mano. La yapa: video imperdible.

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Llegó a Buenos Aires allá por 1994, con su acento cordobés, poco más de 20 años y mucho por hacer. Leo Montero (41) nació en Villa Carlos Paz el 15 de septiembre de 1971, fue basquetbolista, estudió periodismo, locución, hizo radio, fue movilero y hasta trabajó en cine, en la película de 100% Lucha. Actualmente conduce AM por Telefe junto a Verónica Lozano, las transmisiones de la NBA por Space y Todo red por Radio La Red los domingos, en donde despunta -un poco más- su vicio por el deporte de la pelota naranja.

No te pierdas a Leo Montero respondiendo al "Si te digo... ¿qué me decís?" para Ciudad.com en el video de esta nota.

En un mano a mano con Ciudad.com, Leo, que es fanático del mate (ver video) y del Fernet con gaseosa light, cuenta un poco más de su pesonalidad. También, y pese a ser un tipo reservado, y muy medido en sus palabras, revela algunos aspectos su relación con Malu (María Laura Tedesco, fashion stylist, 33 años) su mujer desde hace casi 9 años; su profesión y más.

Mientras la charla se desarrolla, Montero disfruta de un sandwich caprese y una Seven Up light en el Vilas Club. En sólo horas será el conductor de la previa de los Martín Fierro 2013 (este lunes por Telefe desde las 20) y luego también participará de la ceremonia como ternado en dos rubros: Labor Conducción Masculina en TV e Interés General/Magazine en TV por AM.

 

SE VIENE EL MARTÍN FIERRO

Sin nervios aparentes, pero con mucha expectativa, Leo va por su primera estatuilla personal y como anfitrión de la gran fiesta que esta vez será en el teatro Colón: "Este año voy por las dos cosas. De 20 a 21 horas en el Colón voy con las entrevistas más fuertes. Habíamos hecho la experiencia con la fiesta de Todos juntos y me volvieron a convocar para que haga la previa. Salgo de ahí, busco a mi bella esposa y me pongo en carácter de nominado por el programa y como conductor (N de la R: comparte el rubro con Tinelli, Beto Casella, Santiago del Moro y Marley). Es la tercera nominación para el ciclo y para mí, pero como conductor todavía no lo gané. Lo mejor es que el programa sea nominado y querido. Es un gran magazine y quisiera que lo gane AM. En lo individual también lo quiero ganar, pero la veo difícil".

"Malu, mi mujer, logró que me interese por mi imagen y por momentos hasta le discuto, le propongo. Ella está ahí atrás porque hay riesgo de que me mande una cagada, pero ha logrado un interés mío... Ahora siento que en nuestra profesión el tema de la imagen es la mitad del camino. Es tan importante como el idioma, la cultura general, leer, ver, estar informado".

 

RECUERDOS DE SU CÓRDOBA

A pesar de que su acento cardaaabé es casi imperceptible, Leo Montero tiene imborrables memorias de su tierra mediterránea.

-¿Qué es lo que más extrañás de Villa Carlos Paz?

-Extraño el río, la montaña, un par de amigos, la familia. Agarro la moto de mi hermano y estoy como cuando era chico. Me gusta ir al río, me llevo el mate y estoy solo en una piedra. Me llevo una mandarina al sol, que me recuerda mucho a mi vieja. Ella siempre me daba una mandarina y yo me quedaba afuera de mi casa comiéndola con mi perro Manchita.

Justamente su mamá, Elsa, artífice de esta entrañable anécdota, vuelve a la boca de su hijo: "A mis 19 años falleció mi vieja y fue el momento más terrible de mi vida. No fui al psicólogo porque en Carlos Paz en ese momento ni existía. Pude superarlo. Lo mejor que hizo mi vieja junto a mi papá fue dejarnos una educación sana, muy buena. Cuando ella falleció me empezaron a caer todas esas fichas y nunca sentí la necesidad de ir a contárselo a alguien. Soy muy de analizar todo, típico de Virgo, mi signo".

Leo también se define como "demasiado positivo, muy alegre, muy hinchahuevos" y revela que: "Si no duermo la siesta no puedo vivir. Aunque sea media horita. Aprovecho y me subo a la cama con mis dos labradores, Bruno y Gina".

 
SU CÓMPLICE Y TODO

Llega el momento de la charla en el que a Leo se le ilumina la cara. Está hablando de Malu: su mujer, su compañera, su amiga. Esa que le cambió no sólo sus días, sino también su estilo.

-¿Cómo se conocieron con tu esposa?

-Fue en el 2004, empezamos a salir a fin de ese año. Ella era coordinadora de vestuario en Fox y yo conducía La magia de la NBA. Me gustó, me encantó y chichoneo va, chichoneo viene, nos empezamos a gustar mucho. Hace casi 9 años que estamos juntos y van a ser 4 que nos casamos.

-Comparten muchas cosas, salvo cuando duermen...

-(Risas) Sí. Somos muy compañeros. Compartimos muchas cosas, por eso dormimos en camas separadas... Ja, ja. Tenemos nuestra independencia en la casa. Estamos mucho tiempo juntos, somos cariñosos, hacemos muchas cosas juntos, como si dentro del amor hubiera una amistad.

"Cuando tenga hijos, ¡me voy a morir de lo baboso! Ya sabemos que lo vamos a disfrutar, pero todavía no hay apuro. Si sale nena me muero, ¡la cago a besos! Y si me sale chabón, que mida 1,85 y lo hago jugador de básquet. Hasta que no juegue como Ginóbili, no paro".

-Además ella te ha formado en este tema del look y estar atento a tu estilo, ¿no?

-Sí, ella maneja muy bien el tema de mi carrera. En estos últimos cinco años, que fueron los mejores de mi carrera y mi vida, pasaron muchas cosas lindas: nos casamos, yo hice un clic a nivel profesional y ella me ayudó mucho con el tema de mi estilo. Malu sube todos mis looks a su Twitter, @MariaLauraTB. Labura muy bien y lo hacemos juntos, ella está en todos los detalles, consigue las marcas, todo. Con lo del pelo fue gracioso, porque estuvo un año diciéndome que me lo corte y yo analizando, ja. Antes tenía mucho cagazo de cortármelo y después, cuando me decidí, pensé '¡cómo no lo hice antes!'. Lo que le digo es que ella logró que me interese y por momentos hasta le discuto, le propongo ponerme unas botas o borcegos. Ella está ahí atrás porque hay riesgo de que me mande una cagada, pero ha logrado un interés mío... Ahora siento que en nuestra profesión el tema de la imagen es la mitad del camino. Es tan importante como el idioma, la cultura general, leer, ver, estar informado...

-¿Cómo te sentís cuando, año tras año, te ves en las tapas de las revistas paseando por la playa con Malu?

-Ahora entiendo que a las revistas del corazón les interese que salgamos en tanga y en culo en las tapas, ja. Ahora lo entiendo y creo que lo manejo bien. No doy lugar para mucho más. Lo de las camas separadas y que vamos a ser papás en breve es lo que siempre cuento, por ahora son como nuestras "corazas".

-¿Y cuándo seas papá vas a mostrar a tus hijos?

-Capaz que cuando tenga hijos me relajo y los muestro. Lo que sí, cuando tenga hijos, ¡me voy a morir de lo baboso! Malu también es así. A veces vemos nenitos y decimos que vamos a ser terribles. Pero por ahora estamos re bien, disfrutando de la pareja. Un hijo te cambia la etapa... Ya sabemos que lo vamos a disfrutar, pero todavía no hay apuro (piensa, analiza). Si sale nena me muero, ¡la cago a besos! Y si me sale chabón, que mida 1,85 y lo hago jugador de básquet. Hasta que no juegue como Ginóbili no paro (risas).

"A mis 19 años falleció mi vieja y fue el momento más terrible de mi vida. No fui al psicólogo porque en Carlos Paz en ese momento ni existía. Pude superarlo. Lo mejor que hizo mi vieja junto a mi papá fue dejarnos una educación sana, muy buena. Cuando ella falleció me empezaron a caer todas esas fichas y nunca sentí la necesidad de ir a contárselo a alguien".

 

SU RELACIÓN CON DOS GRANDES

Hablando de Manu Ginóbili, Como fanático del básquet y periodista especializado, Leo cuenta: "Tengo una relación buenísima con él, no somos amigos porque no nos criamos juntos, pero nuestro vínculo va en ascenso. Es un tipo que no comete errores a nivel deportivo. Yo lo jodo y le digo que es la perfección, que no tiene fallas, siempre declara bien, súper solidario, buen compañero, competitivo. Quiso tener un pibe y tuvo dos (N. de la R: en 2010 Manu fue papá de los mellizos Nicola y Dante), mirá si será bueno".

El conductor agrega, orgulloso: "Tenemos una relación muy linda, muy cercana, por WhatsApp, por mensajes, por mail. Ahora el 14 de agosto le vuelvo a hacer la conducción de su fundación. Es un tipo agradecido, súper educado".

Otro de los hombres a los que Leo no se cansa de reconocer es a Marcelo Tinelli, con quien competirá el lunes en la categoría Labor Conducción Masculina en TV: "Creo que tiene una vida lejana a la gente en su realidad porque lleva una vida que puede hacer, porque se la ganó, pero a su vez es un tipo re cercano a la gente. Lo adoran, lo aman. Va a Bolívar, es su ciudad, no reniega. Es un tipo de barrio. Yo me encuentro con él y hablo normal, sabe lo que hago, cómo se llama mi esposa, vio mi programa y por otro lado, me he encontrado con divas o divos que realmente son unos pelotudos, que no tienen registro de la cotidianeidad de la vida".

 

EL BÁSQUET, SU PASIÓN

Lo jugó, participa de un torneo para hombres de más de 35 en el club Obras, lo analiza y forma parte de su vida: "El básquet es intocable. El deporte me dio amigos, familia y hasta laburo hoy en día. Voy por la cuarta temporada de la NBA en Space y tengo un progrma en La Red hace 10 años. Estudié inglés por el básquet, para que te des una idea. Quería hablar el idioma de estos tipos que tenía que entrevistar. Además soy conductor y me sirve mucho para hacer entrevistas o traducir simultáneamente".

Leo habla de Tinelli, uno de los cuatro nominados junto a él como mejor conductor para los Martín Fierro: "Creo que tiene una vida lejana a la gente en su realidad porque lleva una vida que puede hacer, porque se la ganó, pero a su vez es un tipo re cercano a la gente. Lo adoran, lo aman. Por otro lado, me he encontrado con divas o divos que realmente son unos pelotudos, que no tienen registro de la cotidianeidad de la vida".

 
LEO POR LEO

Analiza, piensa, busca las palabras correctas y larga: "Si yo no maduraba en el sentido de prepararme más, en política, cultura general, idioma, me iba a quedar en un lugar que ya tenía obtenido. La cordobeseada, la facha, el humor, eso ya venía conmigo. Tenía que dar un paso más, y lo di. Y ahora siento que dentro de tres o cuatro años tengo que hacer otro clic".

-Hablando de transparencia, tengo que preguntarte cómo viviste la experiencia de Todos contentos y bastante locos, el programa que hiciste con Zaira Nara a principios de año y que duró sólo 6 seis emisiones.

-Fue muy intenso, tuvimos mucho ensayo. Se pospuso y le pusimos mucho huevo. Salimos al aire en abril y a fin de mayo estábamos afuera. El programa tuvo que atenerse a las reglas actuales y si no había un número estipulado desde antes, no seguía. Era difícil hilvanar el programa: eran tres formatos más el humor. Creo que artísticamente no pudimos plasmarlo, no pudimos ir en vivo nunca. En esa franja nunca nadie pasó los 10 puntos de rating, no se ve tanta tele en esa hora los sábados. Hemos ganado con 8 y perdido con 7. Nos agradecieron por el laburo y ya está, nos fuimos. Igual me gustó porque hacía rato que no hacía entretenimientos, quería ver si podía. Mi único punto a rever en una situación igual sería decir 'vamos en vivo'. Yo me siento otra persona, me genera mucha adrenalina el vivo, siento que puedo explotar mis cualidades y, si tengo un defecto, subsanarlo en vivo con humor.

-¿Cómo creés que te ven desde afuera?

-El tipo que me ve a mí, ve al mismo que ve en la tele. Le voy a hacer el mismo chiste boludo al peaje que el que hago en la tele. El actor actúa y se mete en un personaje, pero yo como conductor no puedo hacer eso. No me gusta actuar, de hecho. Siendo conductor, no tenés mucho para mentir, tenés que ser vos.
 

Mirá el video con el imperdible "Si te digo... ¿qué me decís?" de Leo Montero con Ciudad.com.

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