Con una sentencia judicial absolutoria en su favor, Graciela Alfano se reencontró con Luis Ventura en Intrusos para aclarar en público el escandaloso enfrentamiento que protagonizaron, luego de que el periodista informara sobre supuestos vínculos de la actriz con el fallecido genocida Emilio Eduardo Massera. La ex jurado de Bailando 2011 se esforzó en mostrarse arrepentida por sus desafortunadas declaraciones, y agradecida a Jorge Rial y Ventura por ayudarla a cambiar su forma de encarar la vida.
Apenas ingresó al estudio, Graciela reconoció a Moria Casán por haberla apoyado e intervenido para reconciliarse con Luis. Paso seguido, Alfano abrazó durante unos instantes a un Ventura, que se quedó sorprendido y sin reaccionar con la misma efusividad.
Graciela comenzó por disculparse por haber dicho que "quien se acuesta con un genocida no se acuesta con los 30 mil desaparecidos", la frase que desató el escándalo. Mirando a cámara, afirmó: “Yo vi la consecuencia de las palabras que había dicho en cámara con respecto a los desaparecidos. Esa muy desgraciada frase que tuve desde el personaje, de hacerme la canchera. La verdad, no hay un sólo día de mi vida que no me arrepienta de esa frase. Irritó mucho, fue una frase muy irritante”.
Tras escuchar a Alfano, Ventura entonces explicó: “Yo tuve 57 llamados telefónicos con números, nombres y teléfonos aportándome datos con respecto a tu relación con Massera. Pero a mí no me importaba eso, porque de última es un tema de conciencia y estómago tuyo. Si hubiera sido cierta la historia, habría que estar también juzgando a un montón de mujeres que tuvieron relaciones con tantos otros militares que hubo en ese tiempo. Pero acá aparecieron dos mujeres. Elsa Ayala, con un testimonio desgarrador. Y apareció Mónica Gabriela Servino, que después cambia la historia, tras salir al aire en Ciudad Goti-K. Ella no sólo confirma la relación tuya con Massera... y habla de apropiación de bienes de desaparecidos, donde dice que vos recibías los bienes y los licuabas”.
En ese momento, Ventura mostró una foto que compró, donde se la veía a Alfano con Massera, pero que el propio periodista dudaba de su verosimilitud. La actriz negó que la imagen fuese verdadera y leyó la sentencia, donde no sólo quedaba absuelta de las acusaciones por el cambio de testimonio de Servino. La actriz además afirmó que no constan registros oficiales de que el esposo de Elsa Ayala haya estado detenido durante la dictadura.
Con el asunto aclarado, Jorge miraba azorado a Graciela y le confesó sus dudas respecto del repentino cambio de filosofía: “Me cuesta creerte. No sé si sos el personaje, si sos Graciela. Te estoy escrutando, diciendo ‘¿me estará diciendo la verdad?’”. Finalmente Alfano quebró en llanto, admitiendo lo difícil que es para ella mostrarse genuina y vulnerable.



