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Lizy Tagliani: "Me discriminan más por fea que por travesti"

Es una de las peluqueras top del medio. Empezó con Roberto Galán y luego pasó por todas las celebridades, de Nicole a Canosa. Hoy, además de estilista, es panelista de Santiago del Moro, y su lengua ácida derriba a más de un famoso. En esta charla, habla de la discriminación por su condición, la diferencia entre clientas vip y anónimas, y más.

Por Ángel De Brito

"Hice mi fortuna con clientes comunes, abogadas, gatos, políticos, con ellos alquilé mi primera pensión y demás lujos, ¡pero después las famosas me hicieron perder todo! Piden canje, no respetan los turnos, arrasan con los productos, pero son tan geniales que no me imagino la vida sin ellas. Además, son las que te permiten cobrarles más caro a las comunes".

Lizy Tagliani es una de las peluqueras top del medio. Empezó con Roberto Galán y luego pasó por todas las celebridades, de Nicole Neumann a Viviana Canosa. Hoy, además de estilista, es panelista de Santiago del Moro, y su lengua ácida derriba a más de un famoso. En esta charla, habla de la discriminación por su condición de travesti, la diferencia entre clientas vip y anónimas, y compara a Canosa con Del Moro.

-¿Qué diferencia hay entre las clientas vip y las anónimas?

-Hice mi fortuna con clientes comunes, abogadas, gatos, políticos, con ellos fue que alquilé mi primera pensión y demás lujos, ¡pero fueron las famosas las que me hicieron perder todooooo! Las famosas piden canje, no respetan los turnos, arrasan con los productos, pero son tan geniales que no me imagino la vida sin ellas. Además, son las que te permiten cobrarles más caro a las comunes, porque al ser "peluquera de estrellas", las comunes dejan la vida para que las atiendas vos. Después del cambio de look que le hice a Viviana Canosa (de colorada a rubia), mi lugar en la farándula y en la vida como peluquera cambió. Comencé a ser más respetada.

-¿Cómo está tu relación con Viviana?

-Está claro que es con Canosa con quien no volvería a trabajar. Primero, porque ella no es boluda, después de todo lo que dije, no me va a llamar jamás. Pero además, porque fue una etapa que me lastimó, porque vivía pensando en lo mejor para ella. Día a día estábamos proyectando una imagen en su cabeza (exterior) y de repente, pasé a ser una desconocida en su vida, ¡y todo por una cucharita de mierda! (N de la R: una cucharita de plata que le había desaparecido a la locutora de su camarín).

-¿Cuándo empezó tu historia en los medios?

"Después del cambio de look que le hice a Canosa (de colorada a rubia), mi vida como peluquera cambió. Comencé a ser más respetada. Pero fue una etapa que me lastimó, porque vivía pensando en lo mejor para ella y de repente, pasé a ser una desconocida en su vida, ¡y todo por una cucharita de m...!", dice Lizy, en referencia a una cucharita de plata que le desapareció a Viviana, y derivó en su despido.

-Mi historia comienza en una peluquería por Lomas de Zamora. Castigada por quilombera, me mandaron a una sucursal de Capital, ahí es donde conozco a Alicia Paselli, la mujer de Roberto Galán. Ella me lleva de peluquera a Si lo sabe, cante, para que atienda a Galán y sus secretarias. En ese lugar hice de todo y hasta terminé disfrazada de tucán, fue muy divertido el trabajo, pero duró poco... Lo que le quedaba de vida a Roberto. Pero luego es Connie Ansaldi la que me instala con sus grandes éxitos: por ejemplo, en Top Ten (conducido por Connie, en América) fue lo más... Fue ella quien me recomendó y me presentó en el medio. Por supuesto, la defraudé... (risas).

-Estás trabajando por primera vez como columnista en un ciclo radial, ¡con contrato y todo! ¿Te sorprendió la propuesta?

-¡Estoy muy sorpresa! (risas) Con mi contrato en FM Pop, en el programa Mañanas campestres de Santiago del Moro, es una gran oportunidad de demostrar lo que soy capaz de hacer con la lengua. Me llamó mucho la atención que en un medio que hasta para hacer de fea, mínimo tenés que tener los dientes hechos por Tousedo, me fuera encontrando delante de las cámaras y por minutos deje el peine y el secador. Gracias a Santiago hoy estoy de panelista. No me sorprendió nada ser travesti y tener contrato, comparado con lo que fue de raro para mí, encontrarme con un equipo de trabajo, dispuestos a ayudar y enseñarme. Aprendo con ellos día a día, por mi experiencia anterior conocí más el egoísmo que la solidaridad (N de la R: habla de su paso por el ciclo de Canosa en FM Vale).

-¿Te discriminaron alguna vez por travesti?

-El medio es muy cruel con lo estético. Hoy por hoy, en el mundo del espectáculo la juventud es una virtud. Así que calculo que me discriminaron más por fea que por travesti. Una vez tuve un episodio con un chofer de combi, en una producción de fotos donde comentó que yo le daba asco. ¡Se preguntaba cómo me podían contratar siendo así! Me sentí mal, pero en el fondo... ¡pensaba igual que el chofer! (risas)